¡Es la política, estúpido!
Muchos recordarán el letrero colgado en el comando de campaña del entonces candidato a presidente, Bill Clinton, en las elecciones estadounidenses de 1992: “It`s the economy, stupid!”. Al focalizar la atención en los problemas económicos que en ese momento preocupaban a la población, derrotó a George H. W. Bush (padre), presidente en ejercicio. Al parafrasear esa consigna para la Venezuela actual, pero poniendo el acento en el término alternativo, la política, pudiera desencajar en momentos en que la gran mayoría de la población sufre las consecuencias de la catástrofe económica urdida por el peor gobernante que ha conocido Venezuela, Nicolás Maduro. Por demás, a pesar de que quienes conducen el protectorado han privilegiado lo económico, al concentrarse en la recuperación de la producción petrolera y, recientemente, en el acceso a la extracción mineral en Guayana, las condiciones de vida de los venezolanos no muestran mejoras. “No se le ve el queso a la tostada”.