¡Es la política, estúpido!
Muchos recordarán el letrero colgado en el comando de campaña del entonces candidato a presidente, Bill Clinton, en las elecciones estadounidenses de 1992: “It`s the economy, stupid!”. Al focalizar la atención en los problemas económicos que en ese momento preocupaban a la población, derrotó a George H. W. Bush (padre), presidente en ejercicio. Al parafrasear esa consigna para la Venezuela actual, pero poniendo el acento en el término alternativo, la política, pudiera desencajar en momentos en que la gran mayoría de la población sufre las consecuencias de la catástrofe económica urdida por el peor gobernante que ha conocido Venezuela, Nicolás Maduro. Por demás, a pesar de que quienes conducen el protectorado han privilegiado lo económico, al concentrarse en la recuperación de la producción petrolera y, recientemente, en el acceso a la extracción mineral en Guayana, las condiciones de vida de los venezolanos no muestran mejoras. “No se le ve el queso a la tostada”.

TL;DR
- La inflación anualizada en Venezuela supera el 108%, con un acumulado del 525% en el último año, sin compensación salarial.
- El costo de la canasta alimentaria para una familia de cinco es de $772, mientras que el salario promedio en el sector privado es de $283.
- Los servicios básicos como electricidad y agua están racionados, ubicando a Venezuela entre los países más pobres de América Latina.
- La ausencia de instituciones creíbles y la discrecionalidad en leyes clave disuaden la inversión necesaria para la recuperación económica.
- El rescate del Estado venezolano exige restaurar la autonomía y división de poderes, la transparencia, la rendición de cuentas y unas elecciones legítimas.