Todos Adentro
En un reel ampliamente difundido en redes sociales, la antropóloga española Candela Antón relata que en 1886, el geógrafo alemán Franz Boas viajó al norte de Canadá para estudiar cómo el medio ambiente ártico influía en la cultura inuit. Boas descubrió que no era el hielo lo que moldeaba sus costumbres, ni la nieve lo que dictaba sus danzas, y ciertamente no el clima lo que escribía sus leyendas. Lo que este geógrafo encontró allí fueron personas, historias y cosmovisiones complejas. Fue entonces cuando comprendió que la cultura no es un reflejo mecánico del entorno, sino una forma de vida, una red de símbolos, emociones, normas e inventos. Y no lo aprendió desde su tienda de campaña; lo aprendió conviviendo con ellos, haciendo preguntas, escuchando, tomando notas, congelándose hasta los huesos mientras cazaba focas, riendo en las celebraciones y registrando mitos orales con precisión casi obsesiva. Esta convivencia con el pueblo inuit convirtió a Boas en antropólogo, de hecho, el primero de los antropólogos modernos que aprendió esta ciencia no con técnica, sino con ética.
Lo que hizo Franz Boas, lo viene haciendo desde el 17 de abril de 2004, el periodista Iván Padilla Bravo, con el semanario cultural “Todos Adentro” (ahora llamado “Todas Adentro”). Tras el intento de golpe del 11 de abril de 2002, el presidente Hugo Chávez y Farruco Sesto reconocieron la necesidad de crear medios de comunicación que sirvieran de contrapeso a la narrativa de las grandes corporaciones. ¿Quién podía asumir tal tarea? Iván Nolasco Padilla Bravo. ¿Por qué? Porque es un activista revolucionario con conciencia social, y es Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela y en Filosofía por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. ¿Cómo lo hace? Dando forma al semanario en torno a cuatro pilares: unidad en la diversidad, inclusión radical, una plataforma para el pueblo y un periodismo poético y orientador de paz.
La portada de su primer número ostenta el rostro de una mujer wayuu. Dicha publicación semanal es la cuna de la Pedagogía del Alba, por este humilde servidor. Felicitamos a Iván por su constancia, su respeto a los demás y el profesionalismo con el que aborda la edición de un foro tan importante donde nadie queda excluido. Si me preguntaran por qué este semanario cultural (que hasta se ha vuelto instantáneo) es tan leído… Mi respuesta sería esta: Iván Padilla Bravo comparte la definición de cultura de Simón Rodríguez: es “el traje de todos los pliegues y colores en que las mujeres y los hombres, unidos, enseñan de palabra y de obra y cantan el catecismo social con el pueblo”.