Ricardo Escalante: “No somos una república capaz de decidir su destino por sí sola”
En Retratos y Encuentros, Gay Talese cuenta sus inicios en el periodismo en la sección de obituarios en The New York Times a las órdenes de Alden Whitman, a quien identifica como Don Malas Noticias porque sus artículos solo aparecían cuando fallecía algún célebre personaje. Ricardo Escalante (San Cristóbal, 1947) se ganó a pulso que se le pudiera llamar Don Tubazo, porque tenía una habilidad, especial para conseguir exclusivas. Mezcla de olfato, atención a los detalles y el cultivo de las relaciones tanto con el dirigente político más encopetado como “secretarias, asesores, espalderos, choferes y amigos” del entramado del poder. En la cabeza de Whitman, dice Talese, solo habitaba la muerte, de su próximo personaje, mientras se subía al Metro para ir al diario; en la de Escalante, mientras pateaba las calles del centro de Caracas, tomaba un café o entraba en la sede de un partido, latía la obsesión de atar cabos para alumbrar una historia única.