Historia
4 de nov de 2026

El repunte petrolero de Venezuela choca con una brecha histórica

El Gobierno presenta el repunte petrolero como la base de una recuperación económica amplia, mientras la oposición pone el dato en perspectiva y advierte que Venezuela todavía no ha recuperado su capacidad histórica.

El Gobierno venezolano busca convertir el repunte petrolero en la prueba visible de una recuperación económica. Delcy Rodríguez aseguró que la producción creció un 8,5% en los últimos doce meses y que el promedio de octubre alcanzó 1.244.000 barriles diarios, con un cierre de 1.250.000 barriles.

La lectura oficial es expansiva: Caracas sostiene que el avance del crudo puede reactivar la agroindustria, el comercio, la hotelería y otros sectores productivos. Rodríguez también anunció 80 acuerdos en materia de hidrocarburos y proyectó inversiones por 76.000 millones de dólares durante los próximos cinco años, con Chevron y otros socios internacionales como piezas centrales.

El Ejecutivo insiste, además, en que el crecimiento todavía tiene margen. “No se han activado completamente todos los acuerdos suscritos”, afirmó la mandataria, al anticipar que el impulso mayor llegará a partir de diciembre. Esa promesa conecta el aumento de producción con más empleo, contratistas, proveedores y actividad industrial.

La oposición, sin embargo, introduce una cautela decisiva: el porcentaje de crecimiento no equivale a una recuperación plena. Aunque reconoce el volumen informado por el Gobierno, recuerda que Venezuela producía 3,1 millones de barriles diarios en 1998, muy por encima del nivel actual.

Ahí está la disputa de fondo. Para el oficialismo, el dato reciente confirma que la industria vuelve a avanzar y puede arrastrar al resto de la economía. Para sus críticos, el repunte es real pero insuficiente: antes de hablar de recuperación, dicen, hay que medir cuánto falta para cerrar la brecha histórica.

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