Historia
4 de nov de 2026

Ashley Moody retiene Florida y frena el avance progresista en el Senado

La victoria de Ashley Moody asegura a los republicanos el escaño de Florida, mientras la candidatura progresista de Angie Nixon no logró romper el dominio conservador del estado. En Georgia, en cambio, la reelección demócrata de Jon Ossoff muestra que la jornada electoral también dejó avances para la oposición.

Ashley Moody convirtió una elección reñida en una victoria estratégica para los republicanos. La exfiscal general de Florida, designada de forma interina para ocupar el escaño de Marco Rubio, derrotó a Angie Nixon y conservará definitivamente el puesto en el Senado, según las proyecciones de NBC, Decision Desk y Fox News.

Con más del 95 % de los votos escrutados, Moody obtenía el 50,8 %, frente al 48,1 % de Nixon. La diferencia fue estrecha, pero suficiente para mantener una plaza republicana que estaba en juego desde que Rubio dejó el Senado el 20 de enero de 2025 para convertirse en secretario de Estado de Donald Trump. El gobernador Ron DeSantis había encargado a Moody la ocupación provisional del escaño.

El resultado también marca los límites del impulso progresista en Florida. Nixon, congresista estatal por Jacksonville y una de las candidatas de mayor perfil de los Socialistas Democráticos de América, había sorprendido al imponerse en las primarias demócratas. Sin embargo, su identificación como socialista democrática complicó su estrategia para atraer al electorado cubano del estado.

La lectura nacional es menos uniforme. Mientras Florida conserva su alineamiento republicano —un demócrata no gana allí un escaño del Senado desde 2012—, Georgia ofreció a los demócratas un resultado clave: Jon Ossoff derrotó al republicano Mike Collins y retuvo su puesto. Ossoff era el único senador demócrata que defendía su escaño en un estado ganado por Trump en 2024, por lo que su victoria mantiene abiertas las opciones opositoras de recuperar el control de la Cámara Alta.

Así, la jornada deja dos señales contrapuestas: Florida refuerza la posición republicana, pero Georgia demuestra que el mapa electoral sigue siendo disputado.