Historia
junio 30, 2026
Choque verbal entre Giorgia Meloni y Donald Trump
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el expresidente estadounidense, Donald Trump, protagonizaron un duro cruce de declaraciones. Meloni desmintió haberle "suplicado" una foto a Trump y le sugirió que se centrara en su propia popularidad, mientras que Trump afirmó que la popularidad de Meloni "está por los suelos". La disputa provocó la cancelación de un viaje del ministro de Exteriores italiano a Estados Unidos.
La foto que nunca existió se ha convertido en el nuevo frente de guerra entre Roma y Washington: un choque de egos entre Giorgia Meloni y Donald Trump que ya tiene consecuencias diplomáticas y pone en duda quién lidera realmente a quién en este eje transatlántico.
Versión Meloni: soberanía, dignidad y popularidad “propia”
Desde el campo gubernamental, Meloni se presenta como víctima de un montaje y defensora del interés nacional. Califica las declaraciones de Trump sobre la supuesta súplica por una foto en el G7 de “invención” y asegura estar “atónita”. “Ni yo ni Italia suplicamos nunca”, subraya.1 En su contraataque más directo, lanza el dardo personal: “Mi popularidad no es asunto tuyo, sugiero que te centres en la tuya”, insistiendo en que sus índices dependen de “defender el interés nacional de Italia” y no de su amistad con Trump.2
El Gobierno intenta capitalizar el conflicto como gesto de firmeza: se reivindica que Italia negó el uso de bases militares a EE.UU. en la guerra contra Irán en nombre de la “soberanía” italiana,3 y el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, cancela una visita a Estados Unidos por las “graves y ofensivas palabras” de Trump, que “ofenden a toda Italia”.1
Versión Trump: humillación pública y populismo de manual
Trump responde doblando la apuesta. Repite que Meloni “pidió una y otra vez tomarse una foto” con él en el G7 y sostiene que lo hizo “por pena”.4 Desde su trinchera, la italiana sería una “gran admiradora” que ahora quiere “volver a ser amiga” para “mejorar sus cifras”, algo que él remata con un “No, gracias”.5
El relato trumpista es claro: la popularidad de Meloni “está por los suelos” porque “le dio la espalda a Estados Unidos” al negarse a facilitar operaciones contra Irán,6 pese a que Washington “aporta cientos de miles de millones de dólares al año” para proteger a Italia y a otros “supuestos” aliados de la OTAN.3
Italia política: defensa cerrada de Meloni… y crítica a Trump
La oposición italiana, paradójicamente, cierra filas con la primera ministra frente a Trump. Desde la derecha moderada hasta el centro y la izquierda hablan de “insultos” que “atentan contra el honor de la nación”7 y de palabras “injustificadas e inaceptables”.7 Para algunos, Trump es un “mentiroso compulsivo y un matón de cómic”,7 y para otros, un aliado que “humilla” a Italia.7
De los halagos al choque frontal
El contraste con el pasado no puede ser mayor: Trump llegó a calificar a Meloni de “una mujer fantástica” y “una líder increíble y muy respetada”,8 mientras ella se vendía como su aliada europea más cercana. Hoy, la relación se ha degradado hasta el punto de convertirse en una sucesión de ataques públicos que congelan la relación bilateral.
La foto, al final, es lo de menos. Lo que se disputa es el marco: Meloni quiere aparecer como líder soberana que no se deja intimidar; Trump, como caudillo al que nadie le dice que no. Y ambos parecen dispuestos a sacrificar diplomacia por narrativa.