Historia
junio 30, 2026

Roberto Sánchez aventaja a Keiko Fujimori en el conteo de votos en Perú

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantiene una estrecha ventaja sobre la derechista Keiko Fujimori con más del 95% de las actas escrutadas. El resultado final sigue siendo incierto y dependerá de los votos del extranjero y de las actas observadas.

Roberto Sánchez va primero, pero nadie se atreve a gritar “ganamos”. En Perú, la segunda vuelta se convirtió en una guerra de décimas, geografías y relatos cruzados, donde cada bloque lee el mismo conteo como si fuera una elección distinta.

Mientras avanza el escrutinio, los medios opositores subrayan el filo de la navaja: hablan de una "ventaja de Sánchez sobre Fujimori" que se "redujo" en la recta final, con apenas 0,112 puntos porcentuales de diferencia y más de un millón de votos aún en juego. En ese marco, destacan que el voto extranjero —donde Fujimori ronda el 70%— puede dar vuelta el resultado y que la lideresa tiene "mucha esperanza" en las actas observadas y del exterior, especialmente las ligadas a Lima, su bastión. El mensaje: esto es un empate técnico que no admite triunfalismos.

Desde el mismo campo opositor, pero mirándolo desde Sánchez, se enfatiza su discurso de temple institucional: el candidato se declara "confiado y optimista" pero recalca que "el conteo al 100 % aún está por develarse" y llama "a respetar el resultado fuere cual fuere, porque el Perú necesita estabilidad". Los números que lo favorecen son ínfimos pero persistentes: primero cuando adelanta a Fujimori con poco más de 94 % del conteo, luego cuando "amplía ligera ventaja" con 96,02 % de actas, manteniendo la misma brecha microscópica.

Los medios alineados con el gobierno refuerzan esa narrativa, pero con otro énfasis: hablan de "empate técnico" con Sánchez arriba, destacando que la mínima diferencia revierte la ventaja inicial de Fujimori y podría anticipar "una larga crisis postelectoral". Subrayan que la "tendencia que se esperaba" se confirma: las actas rurales empujan a Sánchez a más de 42.000 votos de diferencia, mientras lo presentan encabezando el conteo con el 93,94 % de boletas y un país atrapado en una polarización extrema.

En lo único que todos coinciden —oposición, oficialismo, Sánchez y Fujimori— es en el guion para evitar el incendio: calma, respeto a los resultados y mucha paciencia para un final que se juega voto a voto.

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