Delcy Rodríguez, en su rol de presidenta en ejercicio, realizó una visita a la chocolatería artesanal Cakawa Chocolates, ubicada en Caracas, donde se procesan granos de cacao venezolano para producir chocolate de origen y de alta gama. En el recorrido, se destacó que Cakawa, fundada en 2018 por Soraya El Achkar y Ester Rojas, trabaja directamente desde el grano, seleccionando cacao de distintas regiones del país, con una capacidad de producción cercana a una tonelada y media, y que la empresa mantiene un énfasis en calidad artesanal y en la formación vinculada a la cadena del cacao.
A partir de esta visita, Rodríguez instruyó a la ministra de Comercio Exterior, Coromoto Godoy, a identificar, introducir y consolidar mercados internacionales para el cacao y el chocolate venezolano, con el objetivo de elevar su valor, enaltecer su sabor y reivindicar el trabajo de los productores y chocolateros. También se planteó que el cacao y el chocolate sigan una estrategia de posicionamiento similar a la del café de calidad, incluyendo la organización de eventos internacionales y la articulación con el equipo económico y con emprendedores para ampliar las oportunidades de exportación y fortalecer el sector productivo nacional.
Áreas de desacuerdo
Naturaleza del evento. Los medios afines al Gobierno presentan la visita de Delcy Rodríguez a Cakawa como una jornada de trabajo productivo, parte de una agenda de fortalecimiento económico y apoyo concreto al sector del cacao y del chocolate. Las fuentes opositoras, en cambio, tienden a enmarcar actividades similares como actos principalmente simbólicos o propagandísticos, subrayando que se trata de recorridos guiados y anuncios repetitivos sin grandes cambios estructurales. Mientras el relato oficial enfatiza el carácter técnico y planificado del recorrido, la narrativa crítica suele resaltar que son puestas en escena comunicacionales en un contexto de crisis económica.
Impacto económico real. En la cobertura gubernamental, las instrucciones de identificar y consolidar mercados internacionales para el cacao y el chocolate se describen como pasos decisivos para diversificar la economía, generar divisas y potenciar el talento artesanal. La prensa opositora suele relativizar el alcance de estos anuncios, recordando la falta de estadísticas confiables, las restricciones a la producción y las dificultades para exportar por sanciones, trabas burocráticas y problemas de infraestructura. Para los medios alineados con el Gobierno, se trata de un ejemplo de cómo conocimiento, calidad y trabajo permiten “construir Venezuela”; para los opositores, son medidas puntuales que no compensan un entorno hostil al emprendimiento y a la inversión.
Responsabilidad por las limitaciones del sector. Los medios gubernamentales ponen el acento en la necesidad de “reivindicar” a los productores y chocolateros, atribuyendo las barreras principales a factores externos como el bloqueo, la falta de reconocimiento internacional y los desafíos del mercado global. La oposición suele enfatizar, en coberturas sobre el sector agroindustrial, que la principal responsabilidad recae en años de políticas estatales erráticas, controles, expropiaciones y falta de apoyo sistemático a los productores primarios. Así, mientras el relato oficial sugiere que el Estado está corrigiendo rezagos heredados y adversidades externas, el relato crítico insiste en que el Gobierno intenta capitalizar la resiliencia de emprendedores que se han desarrollado a pesar de las políticas oficiales.
Significado político de la figura de Rodríguez. En los medios alineados con el Gobierno, Rodríguez aparece como una líder que acompaña, orienta y articula a los emprendedores, dando instrucciones precisas a su gabinete económico y reforzando una narrativa de Estado presente y promotor. Desde la óptica opositora, coberturas semejantes sobre altos funcionarios suelen subrayar que estas figuras concentran poder y operan en un marco institucional cuestionado, con un reconocimiento internacional limitado y serias dudas sobre la legitimidad de sus cargos. De ese modo, mientras el oficialismo la presenta como garante de estabilidad y conducción económica, la oposición la ve como parte de una cúpula responsable del deterioro estructural que luego intenta maquillar con iniciativas puntuales.
In summary, Opposition coverage tends to enmarcar la visita y los anuncios sobre exportación de cacao como gestos mayormente comunicacionales y poco transformadores, enfatizando carencias estructurales y responsabilidades del Gobierno en la crisis del sector, while Government-aligned coverage tends to destacar la jornada como evidencia de liderazgo económico, apoyo real a los emprendedores y una estrategia clara para internacionalizar el cacao y el chocolate venezolano.