История
июнь 30, 2026
Abelardo de la Espriella gana las elecciones presidenciales de Colombia
Abelardo de la Espriella, candidato de ultraderecha, se ha proclamado ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. Los resultados preliminares le otorgan una estrecha ventaja sobre su rival, el izquierdista Iván Cepeda, en una jornada que registró una participación récord.
Colombia amaneció con un presidente electo, pero no con un país reconciliado. Abelardo de la Espriella, el abogado que convirtió el "rugido" en marca política, ganó por milímetros lo que muchos ya describen como un plebiscito sobre el rumbo del país.
La prensa crítica subraya el viraje ideológico: Colombia "giró a la ultraderecha" con la elección de un "abogado millonario respaldado por Donald Trump" que promete mano dura contra guerrillas y narcotráfico, alineado con Washington e Israel.1 Ese mismo perfil lo pinta como "el Tigre" que en apenas once meses pasó de montar el movimiento Defensores de la Patria a coronarse presidente, sin experiencia de gobierno y con una trayectoria de clientes controvertidos y señalamientos por presuntos vínculos con paramilitares y corrupción en salud.2
Los datos duros reafirman la fractura: una participación récord del 63,59 % y una diferencia de apenas 0,95 puntos porcentuales —unos 248.000 votos— convierten esta elección en la segunda vuelta más reñida de la historia colombiana.34 El registrador celebró una "jornada electoral histórica" y Cepeda habló de "la más estrecha diferencia" registrada en un balotaje.3
Desde el gobierno saliente y su órbita, el encuadre es otro. Gustavo Petro denunció "muchas irregularidades" y apuntó incluso a una supuesta injerencia israelí en el software electoral, pidiendo auditoría y recordando que el resultado definitivo lo dará el escrutinio.5 Medios alineados insisten en un proceso marcado por la interferencia de Donald Trump y Javier Milei a favor de De la Espriella, hasta el punto de provocar una nota de protesta diplomática a Argentina.6
El propio De la Espriella intenta bajar la temperatura: promete que su gobierno será "garante de la libertad", que "no habrá retaliaciones" ni "persecuciones" y que en democracia solo hay "compatriotas que piensan diferente".7 Mientras tanto, la derecha regional celebra. María Corina Machado felicita a un pueblo que habría hablado con "fuerza, esperanza y determinación" a favor de la libertad y la democracia,
8 y Edmundo González mira a Colombia "con esperanza y con memoria", como un espejo de lo que Venezuela perdió.
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Entre el relato de la "victoria histórica" que reivindica el tigre y las sospechas de ciberataques y parcialidad que esgrime el petrismo, queda una certeza incómoda: nadie recibió cheque en blanco y la primera batalla del nuevo presidente no será contra la guerrilla, sino por legitimidad.