История
июнь 30, 2026
Un centenar de disidentes de las FARC entregan las armas en Colombia
Cerca de cien miembros de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), una disidencia de las FARC, dejaron sus armas y se concentraron en una Zona de Ubicación Temporal en Putumayo. Este acto forma parte de las negociaciones de paz con el gobierno colombiano para su transición a la vida civil.
Un centenar de guerrilleros que un día dispararon contra el Estado colombiano hoy se fotografían con camisetas blancas y abrazos en Putumayo. El gesto divide lecturas: ¿punto de inflexión hacia la “paz total” o jugada arriesgada que blinda a una disidencia mientras otras siguen armadas?
El relato oficial: “paso histórico” y vitrina de la paz total
Para el gobierno de Gustavo Petro, la llegada de unos cien miembros de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) a una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) es la prueba de que la apuesta por la negociación funciona. Son presentados como “un inesperado gesto de paz” de una disidencia de las FARC que deja las armas para iniciar su tránsito a la vida civil.1
El discurso oficial habla de “paso histórico” y subraya que estos hombres y mujeres comienzan su nueva etapa “con acompañamiento de las instituciones del Estado colombiano y el apoyo de las comunidades vecinas del territorio”.2 El diseño encaja al milímetro con la doctrina de la “paz total”: el gobierno creó estas ZUT para que los grupos se trasladen, se desarmen y entren a un proceso controlado de reincorporación.2
La otra lectura: concesiones, riesgos y cuentas pendientes
Desde sectores opositores, el cuadro luce menos épico y más incómodo. Para que los disidentes llegaran a la ZUT, el Ejecutivo suspendió por seis días las operaciones militares y policiales contra el grupo armado.2 En clave crítica, esto no es sólo paz: es un cese de presión sobre una estructura responsable de ataques recientes, que hoy obtiene garantías territoriales mientras otras víctimas siguen esperando justicia.
Que el gesto sea “inesperado”1 alimenta sospechas: ¿se está premiando al más violento con interlocución y zonas especiales? La narrativa gubernamental habla de esperanza y reconciliación; la oposición ve un riesgo político y de seguridad: un centenar de fusiles menos es una buena noticia, pero no necesariamente una victoria estratégica si otros grupos llenan el vacío.
[1] La Patilla — "Al menos 100 disidentes de las Farc protagonizaron un inesperado gesto de paz en Colombia".
[2] El Nacional — "Un centenar de miembros de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB)… inician su tránsito a la vida civil plena, con acompañamiento de las instituciones del Estado colombiano y el apoyo de las comunidades vecinas del territorio".