История
4 нояб. 2026 г.

Marinos de Anzoátegui se corona campeón de la Superliga de Baloncesto 2026

Marinos de Anzoátegui se consagró campeón de la Superliga Profesional de Baloncesto 2026 tras vencer en la final a Guaiqueríes de Margarita. Con este triunfo, el equipo suma su 12º título, consolidándose como el más laureado del baloncesto venezolano. La presidenta (E) Delcy Rodríguez felicitó al equipo por su victoria.

Marinos de Anzoátegui levantó su 12º trofeo de liga y, de paso, reabrió un viejo debate venezolano: ¿el deporte como fiesta ciudadana o como vitrina política?

El relato oficialista: hazaña nacional y épica institucional

Para los medios alineados con el gobierno, el título es poco menos que una gesta patriótica. Se subraya que “Marinos de Anzoátegui se proclamó campeón de la Superliga Profesional de Baloncesto 2026” y que con ello se convierte en el equipo con más campeonatos de la historia del baloncesto profesional venezolano, con 12 coronas. La narrativa es de epopeya colectiva: se destaca el triunfo en el Gimnasio Luis Ramos, la remontada emocional desde 2015 y el liderazgo de Néstor “Mamá osa” Salazar, ahora coach con más títulos nacionales.

En esta versión, el deporte y el poder se abrazan sin pudor. La gobernación de Anzoátegui decreta día de júbilo no laborable “con motivo de la hazaña deportiva”, para que la “masa trabajadora” se sume a la celebración. Desde Miraflores, la presidenta (E) Delcy Rodríguez agradece a los equipos por “engrandecer el deporte en Venezuela” y por mantener viva la pasión, elevando el campeonato a símbolo de inspiración juvenil y unidad nacional.

La mirada opositora: foco en la cancha, no en el palacio

El enfoque opositor coincide en lo esencial deportivo, pero recorta la propaganda. Se resalta que Marinos se coronó al vencer a Guaiqueríes en el quinto juego con un contundente 82-65 en el Luis Ramos de Puerto La Cruz, en plena celebración del 50 aniversario del club. Aquí el protagonismo es técnico, no político: la séptima corona de Néstor Salazar lo consolida como máximo ganador del baloncesto venezolano, mientras Gregory Vargas es nombrado Jugador Más Valioso de la final.

La diferencia es clara: donde el gobierno ve un podio para su discurso, la oposición insiste en dejar el reflector sobre el parquet, las estadísticas y una hinchada que celebra pese —y no gracias— al contexto político.