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июнь 30, 2026

Centros comerciales de Venezuela acuerdan plan de ahorro energético

Representantes del gobierno venezolano y de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo) acordaron medidas para reforzar el Plan Nacional de Ahorro Energético. El acuerdo incluye el apagado de escaleras mecánicas y ascensores en horarios de menor demanda para reducir el consumo eléctrico.

Los centros comerciales de Venezuela acordaron con autoridades del sector eléctrico sumarse a un plan de ahorro energético que incluye el apagado o reducción del uso de escaleras mecánicas y ascensores en horarios de menor afluencia, así como la optimización de los sistemas de aire acondicionado. El acuerdo, alcanzado entre representantes del Gobierno y la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo), también contempla el uso de autogeneración eléctrica en aquellos establecimientos que dispongan de esa capacidad y el lanzamiento de una campaña de concientización dirigida a usuarios y comercios sobre la importancia de reducir el consumo.

De forma coincidente, los relatos subrayan que estas medidas se insertan en el marco del llamado Plan Nacional de Ahorro Energético y se vinculan con un contexto de fallas recurrentes del servicio en varios estados del país, agravadas por un incremento de temperaturas asociado a fenómenos climáticos y solares. Se destaca el papel institucional de Cavececo como interlocutor del sector privado de centros comerciales y la necesidad de coordinar acciones entre el sistema eléctrico nacional y grandes consumidores para evitar mayores presiones sobre la red, reforzando la idea de que el ahorro y la eficiencia energética son presentados como herramientas inmediatas de mitigación ante un sistema eléctrico tensionado.

Áreas de desacuerdo

Responsabilidad y causas de la crisis. Las fuentes opositoras insisten en que el trasfondo de este plan de ahorro es una crisis eléctrica crónica que atribuyen a años de falta de inversión, corrupción y mala gestión estatal desde al menos 2009. En contraste, los medios alineados con el Gobierno tienden a relativizar o minimizar la noción de “crisis estructural”, enfatizando más bien factores coyunturales como el aumento de la demanda, las altas temperaturas asociadas a fenómenos climáticos globales o ataques y sabotajes al sistema. Para la oposición, el plan en centros comerciales es evidencia de un sistema colapsado; mientras que en la narrativa oficialista se presenta como una respuesta responsable y planificada a condiciones excepcionales.

Naturaleza del plan de ahorro. La cobertura opositora describe el acuerdo con los centros comerciales como una medida reactiva y paliativa que traslada el costo de la ineficiencia del sistema a usuarios y empresas, resaltando el impacto en la calidad del servicio y la rutina de los ciudadanos. Por su parte, la prensa cercana al Gobierno suele enmarcar el plan como una política de gestión de demanda moderna y solidaria, en la que los grandes consumidores colaboran con el Estado para “optimizar” el uso de la energía. Mientras la oposición subraya el carácter de emergencia y contención de daños, las fuentes oficialistas lo presentan como un paso técnico y racional dentro de una estrategia de eficiencia energética más amplia.

Relato sobre el sistema eléctrico y reformas necesarias. En los medios opositores, las medidas en centros comerciales se conectan con un diagnóstico de deterioro sistémico de la infraestructura eléctrica y con la exigencia de reformas profundas en gobernanza, transparencia y participación privada. En la orilla gubernamental, cuando se aborda el tema, se prioriza un discurso de continuidad institucional, resaltando obras puntuales, mantenimientos y supuestas mejoras en generación o transmisión, sin cuestionar el modelo centralizado actual. La oposición encuadra el ahorro en centros comerciales como síntoma de un modelo agotado; el oficialismo lo incorpora a un relato de fortalecimiento progresivo del sistema que requeriría disciplina y conciencia ciudadana más que cambios estructurales.

Impacto social y percepción pública. Las fuentes opositoras resaltan las molestias para los usuarios por la reducción de escaleras mecánicas y ascensores, así como el riesgo para personas mayores o con movilidad reducida, usando estos ejemplos para ilustrar el deterioro de la calidad de vida. En cambio, los medios cercanos al Gobierno tienden a presentar el ajuste como una adaptación temporal y manejable, enfatizando la idea de ciudadanía responsable que se suma al ahorro sin mayores sacrificios. Para la oposición, estas incomodidades son prueba tangible de la profundización de la crisis; para el oficialismo, son sacrificios menores y necesarios en nombre de la estabilidad del sistema eléctrico.

In summary, Opposition coverage tends to enmarcar el plan de ahorro en centros comerciales como una respuesta de emergencia a una crisis estructural atribuida al mal manejo estatal, destacando los costos y molestias para ciudadanos y empresas, while Government-aligned coverage tends to present medidas de este tipo como políticas responsables de gestión de demanda y conciencia energética frente a factores coyunturales, minimizando la idea de colapso del sistema y subrayando la cooperación entre Estado y sector privado.