El Everest de nuestra libertad, ¿cercano o lejano?
Si definiéramos la libertad como la posibilidad de ser seres humanos distintos y únicos en este planeta tierra, arribaríamos a cinco conceptos para comprendernos a nosotros mismos y a los otros. Un piso de fundamentos construidos por la humanidad, imprescindibles como componentes de lo que somos o de lo que podemos ser. Enunciados, sin ningún orden, solo por lo que son en sí mismos, nombraríamos los siguientes elementos o como quiera llamarlos: la propiedad, el valor de los bienes, el mercado, las capacidades y el Estado de derecho. Todos con el mismo status, si uno desaparece el resto se desvanece. Para que cada uno alcance su real envergadura, debe ser en la imponderable compañía de los otros.

TL;DR
- La libertad humana se sustenta en cinco conceptos fundamentales: propiedad, valor de los bienes, mercado, capacidades y Estado de derecho.
- La propiedad abarca la autopropiedad, la de los bienes y la libertad, siendo el producto del actuar humano y un lazo de articulación social.
- El valor de los bienes se deriva de la apreciación individual (teoría subjetiva del valor) y no del trabajo invertido, contrastando con la teoría del valor-trabajo de Marx y sus implicaciones históricas.
- El mercado, como mecanismo de oferta y demanda, garantiza la autonomía de la voluntad sin coacción, promoviendo la cooperación voluntaria y la prosperidad.
- Las capacidades se refieren a las libertades y oportunidades (internas y del entorno) para elegir y actuar, buscando un mínimo social para una vida digna.
- El Estado de derecho asegura que todas las personas e instituciones estén sometidas a leyes públicas, justas e independientes, limitando el poder y protegiendo derechos.