História
junho 30, 2026

Mbappé iguala a Klose como segundo máximo goleador en la historia de los Mundiales

Con un doblete en la victoria de Francia sobre Irak, Kylian Mbappé llegó a 16 goles en Copas del Mundo. De esta manera, igualó al alemán Miroslav Klose en el segundo lugar de la tabla de goleadores históricos y quedó a solo dos tantos del récord de Lionel Messi.

Mbappé ha convertido una noche de fase de grupos en un terremoto estadístico: igualó a Miroslav Klose como segundo máximo goleador histórico de los Mundiales y ya respira en la nuca del récord de Lionel Messi. El dato es indiscutible; lo que se discute es el relato alrededor.

La mirada “messiánica”: todo pasa por el argentino

Desde sectores más afines al culto a Messi, el hito de Mbappé se cuenta, pero siempre en función del 10 argentino. Se subraya que “Mbappé igualó a Klose y se acerca a marca histórica de Messi como mayor goleador en Mundiales”, dejando claro quién sigue siendo el centro de gravedad. El encuadre: Messi ya puso la vara en 18 goles y el francés apenas llega a 16.

Ese enfoque recuerda que el día en que el argentino impone una marca histórica, el francés solo “igualó el desempeño del alemán Miroslav Klose”, reforzando la idea de que Mbappé todavía persigue, no lidera.

La versión triunfalista: nace un monstruo de los Mundiales

Del otro lado, el relato es casi épico: “Mbappé sigue haciendo historia: Iguala a Klose como segundo máximo goleador en Mundiales y queda a 2 goles de Messi”. Aquí el foco no es tanto lo que ya hizo Messi, sino la velocidad con la que Mbappé está reescribiendo los registros.

Se destaca que el francés suma 16 goles en apenas 16 partidos, mientras que Messi necesitó 28 para llegar a 18. En esta versión, más que perseguir, Mbappé amenaza con pulverizar la marca y, con solo 27 años, “ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol y todavía tiene margen para seguir ampliando sus números”.

Coincidencias y choque de narrativas

Ambos bandos coinciden en lo esencial: doblete a Irak, 16 goles, Klose alcanzado y Messi a tiro. La diferencia está en el encuadre: para unos, es otro capítulo en la eternización de Messi; para otros, el prólogo del Mundial de Mbappé. El marcador de los récords aún no está cerrado. Y él, claramente, juega para ganarlo.