História
junho 30, 2026
EE. UU. e Irán alcanzan acuerdo de paz mediado por Pakistán
Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz para finalizar la guerra, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump anunció el pacto, mediado por Pakistán, y se espera que la firma oficial tenga lugar en Suiza. Líderes mundiales como António Guterres y Emmanuel Macron han celebrado el acuerdo.
Estados Unidos e Irán dicen haber logrado la paz, pero ni siquiera se ponen de acuerdo sobre cómo llamarla: ¿memorando, acuerdo final o simple marco para dejar de disparar? Mientras Trump proclama victoria total, Teherán insiste en que aún guarda sus reservas y que la desconfianza sigue en el centro de la mesa.
Washington y sus aliados: victoria, petróleo y cero concesiones (según ellos)
Trump vende el entendimiento como un “acuerdo con Irán para poner fin a la guerra” y reabrir de inmediato el estrecho de Ormuz, sin peajes y con acceso estadounidense al uranio enriquecido iraní para su destrucción.1 En otro frente mediático, se jacta de haber cerrado un pacto que permite “la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz” y el levantamiento del bloqueo naval.2
La narrativa se refuerza desde Nueva York: el embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, asegura que Trump está “convencido” de que el acuerdo se cierra ya y subraya que Irán debe abandonar el enriquecimiento de uranio y el apoyo a grupos armados, algo que, dice, Teherán está aceptando.3 El vicepresidente JD Vance remata el mensaje: tras el histórico acuerdo, Irán “nunca tendrá un arma nuclear”.4
Teherán y los medios alineados: paz sí, pero con “profunda desconfianza”
Del otro lado, el discurso es mucho menos triunfalista. Irán desmintió la firma inmediata que vendían Pakistán y Trump, aclarando que el texto “no es un acuerdo final” sino “un entendimiento” que fija el fin de la guerra y deja la cuestión nuclear para dentro de 60 días.5 Desde medios cercanos a Teherán se insiste en que la firma del memorando en Suiza se hará con “profunda desconfianza” hacia EEUU, destacando que el documento no significa “confiar en el enemigo” y que Teherán vigilará de cerca el cumplimiento estadounidense.6
El portavoz iraní Esmaeil Baqaei admite que el pacto podría rubricarse en días, pero no bajo el calendario que anunciaba Islamabad; recuerda el historial de “contradicciones” de Washington y deja claro que la prioridad es terminar la guerra en todos los frentes, posponiendo el dossier nuclear.7
Pakistán: mediador ansioso por colgarse la medalla
Pakistán se presenta como arquitecto de la paz. Shehbaz Sharif anunció primero que el acuerdo podía firmarse electrónicamente “en las próximas 24 horas”, con Qatar en rol de apoyo,8 y luego proclamó que el “histórico acuerdo” de paz que pone fin “inmediata y permanentemente” a las operaciones militares ya está alcanzado y que la firma oficial será el 19 de junio en Suiza.9 Otra crónica paquistaní remarca que la ceremonia de firma electrónica “está programada para mañana” y celebra que el diálogo llegó a su “etapa final”.10
Irán confirma parcialmente esa versión a través de su vicecanciller: el memorando está listo, se firmará el viernes en Suiza y declarará “el fin inmediato y definitivo de la guerra” y el levantamiento del bloqueo naval, pero subraya que todos los “puntos importantes” iraníes fueron incorporados y que cualquier incumplimiento tendrá respuesta.11
Europa, Japón y Turquía: aplausos, cautelas y calculadora en mano
En las capitales occidentales, el tono es más pragmático. Varios medios destacan que Alemania, Francia, Reino Unido e Italia están “dispuestos a levantar sanciones” a Irán, pero solo a cambio de medidas “claras y verificables” sobre el programa nuclear y con la reapertura “urgente” y sin restricciones de Ormuz como condición central.12
Macron celebra el pacto como fruto de un “esfuerzo diplomático” colectivo, exige la reapertura “urgente e incondicional” del estrecho y ofrece una misión internacional lista para asegurar el tráfico “sin restricciones ni peajes”.13 Japón califica el entendimiento como un “gran paso” hacia la estabilidad regional y liga su entusiasmo a la libre navegación en Ormuz y a un futuro acuerdo nuclear definitivo.14 Turquía ve el avance como “clave” para la paz regional, pero advierte a Washington y Teherán que eviten provocaciones y sabotajes antes de la firma.15
ONU y el Sur Global: paz bienvenida, pero no ingenua
António Guterres se suma al coro, calificando el pacto como “un paso decisivo hacia una solución pacífica”, con alto el fuego inmediato, reapertura de Ormuz y un marco para futuras negociaciones.16 En otra declaración, reitera sus “más cálidas felicitaciones” y agradece a Pakistán, Catar, Egipto, Arabia Saudí y Turquía su rol en la mediación.17
Desde Bogotá, Gustavo Petro aprovecha para colocar agenda: respalda el acuerdo, reconoce el esfuerzo de Trump “más allá de las diferencias” y promete que Colombia, al frente del Consejo de Seguridad, impulsará un marco multilateral para el desescalamiento militar y la eliminación progresiva de armas nucleares.18
¿Paz sólida o tregua frágil?
En lo que casi todos coinciden es en los beneficios inmediatos: reapertura de una arteria por donde pasa el 20 % del petróleo mundial,19 fin declarado de las hostilidades, levantamiento del bloqueo naval y promesa de alivio económico. Pero el contraste es brutal: mientras Washington vende una rendición nuclear iraní sin “intercambio de dinero”,1 Irán define el texto como un entendimiento mínimo, redactado desde la desconfianza y con la cuestión nuclear deliberadamente pateada 60 días hacia adelante.5
La foto en Suiza sellará el memorando. La verdadera prueba vendrá después: cuando haya que verificar centrifugadoras, liberar activos, garantizar que Ormuz sigue abierto y comprobar si esta paz es algo más que un paréntesis negociado bajo presión.