História
junho 30, 2026

Roberto Sánchez supera a Keiko Fujimori en el conteo de votos en Perú

Con más del 94% de las actas escrutadas, el candidato izquierdista Roberto Sánchez superó por un estrecho margen a la derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú. El resultado se mantiene en un empate técnico, ya que aún faltan por contabilizar votos de zonas rurales y del extranjero, lo que mantiene la incertidumbre sobre el ganador final.

La segunda vuelta en Perú se ha convertido en un thriller electoral: Roberto Sánchez pasó por delante de Keiko Fujimori, pero nadie se atreve a hablar de ganador. El país vive en pausa mientras el conteo avanza a cuentagotas.

Dos relatos de un mismo “empate técnico”

Los medios afines al oficialismo subrayan la remontada histórica de la izquierda y la idea de un “empate técnico” que, sin embargo, pone a Sánchez primero. Con el 94,20 % de actas, se le atribuye 50,04 % frente a 49,95 % para Fujimori, apenas 15.761 votos de diferencia, lo que “revierte la tendencia” inicial a favor de la candidata conservadora. Otra cobertura resalta que con 93,94 % de boletas procesadas, Sánchez lidera por 50,01 %, en una jornada de “alta tensión e incertidumbre”, con un país atrapado en un “virtual empate”.

Desde la vereda opositora, el encuadre es parecido en los números, pero distinto en la lectura política: se enfatiza que la ventaja de Sánchez es mínima —0,25 puntos— cuando ya se ha contado el 95,084 % de los sufragios, unos 44.522 votos, y que todo “se definirá voto a voto” con un 5 % aún por escrutar, sobre todo del extranjero y con actas impugnadas en juego.

Coincidencias incómodas: incertidumbre y posible crisis

Tanto medios oficialistas como opositores coinciden en el guion de la incertidumbre. Unos advierten que este margen “podría ser la antesala de una larga crisis postelectoral” en un país ya habituado a conteos eternos y proclamaciones retrasadas. Otros remarcan que el final “aún es incierto”, con cerca de 450.000 votos en actas impugnadas que podrían demorar días la definición.

En algo también convergen: ambos bandos destacan el llamado a la calma de los candidatos. Sánchez pide esperar con “tranquilidad para respetar los resultados al 100 %”, mientras Fujimori promete “respetar el resultado sea cual sea” y admite que “serán días largos”.

En un país hiperpolarizado, todos hablan de empate técnico; nadie quiere ser el primero en admitir derrota.

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