Bombas, oro y amnesia: lo que oculta la muerte de "El Niño Guerrero"
Nada revela mejor la naturaleza de un poder en mutación que lo que está dispuesto a sacrificar para completar su metamorfosis. La muestra más reciente es la “neutralización” de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, mejor conocido como *Niño Guerrero*, quien murió, aparentemente fulminado por el bombazo de una operación militar conjunta entre Venezuela y Estados Unidos. “Neutralización” es el eufemismo de turno para evitar el uso de términos más dramáticos y precisos como ejecución, eliminación y asesinato. En cuanto a la operación conjunta, que según Pete Hegseth, secretario de Defensa estadounidense, se llevó a cabo tras una “invitación” de la presidenta interina Delcy Rodríguez, se trató, en realidad, de otro ejemplo de la subordinación del gobierno venezolano al tutelaje de Donald Trump y sus operadores.

TL;DR
- La "neutralización" de "Niño Guerrero" evidencia la metamorfosis de un poder dispuesto a sacrificar hasta a sus aliados criminales.
- La operación conjunta entre Venezuela y EE.UU. demuestra la subordinación del gobierno venezolano al tutelaje de Donald Trump.
- La muerte de Guerrero revela el descarte del discurso antiimperialista del chavismo, reducido a un proyecto de poder para el grupo gobernante.
- La eliminación del criminal oculta las redes de corrupción, las minas de oro y los vínculos entre el Tren de Aragua y las estructuras de poder estatales, policiales y militares.
- La comparación de Tren de Aragua con Al Qaeda por parte de EE.UU. busca justificar acciones militares al margen de las normas internacionales.