Storia
giugno 30, 2026
Tribunal de EE. UU. autoriza a Trump reanudar las deportaciones aceleradas
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos autorizó al gobierno de Donald Trump a reanudar el proceso de deportaciones aceleradas en todo el país. La decisión revierte una orden judicial anterior y permite al ICE expulsar a ciertos inmigrantes sin una audiencia ante un juez si no pueden demostrar dos años de residencia en el país.
Un viejo debate migratorio en Estados Unidos acaba de recibir gasolina judicial: un tribunal de apelaciones dio luz verde a Donald Trump para relanzar las deportaciones aceleradas en todo el país, un mecanismo tan rápido como polémico.
Qué decidió el tribunal
Dos de los tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia autorizaron al Gobierno a reactivar el programa de “expulsión acelerada” para “todos los extranjeros que no pudieran demostrar que llevan menos de dos años residiendo en el país, sin permitirles una audiencia frente a un juez de inmigración”.1 La medida, antes limitada a detenidos cerca de la frontera, se aplicará ahora tierra adentro, permitiendo al ICE deportar a personas “detenidas en zonas alejadas de la frontera”.2
La mayoría: legalidad y eficiencia
Para la mayoría, la ampliación no viola el debido proceso. El juez Justin R. Walker, nombrado por Trump, sostuvo que “la cuestión no es si algunos funcionarios no implementan correctamente una directriz; es si la propia ‘directriz de política escrita’ es ilegal…”.2 En esa línea, concluyó que la directriz “no priva a los extranjeros ‘de una oportunidad significativa de ser escuchados’”.2 El fallo es presentado como “una victoria para la agenda migratoria de la Casa Blanca”.2
La oposición: riesgo de abusos y errores
Del otro lado, organizaciones como Make the Road New York denunciaron que la orden era inconstitucional porque violaba los derechos al debido proceso.1 Su demanda había logrado, en primera instancia, frenar la medida. El juez Robert L. Wilkins, designado por Barack Obama, disintió alertando que ICE y el Departamento de Seguridad Nacional “no habían refutado” denuncias de deportaciones de personas que llevaban más de dos años en el país.1
Dos visiones de un mismo país
En resumen, la mayoría judicial ve una herramienta legítima para endurecer la política migratoria; la oposición ve una máquina acelerada de errores irreversibles. El campo de batalla ya no es solo la frontera: es el propio concepto de justicia para quienes viven en las sombras.