Storia
giugno 30, 2026
Trump afirma que EE.UU. mantiene control del Estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país tiene el "control total" sobre el estratégico estrecho de Ormuz, a pesar de las acciones de Irán. Trump también advirtió a Teherán sobre el cumplimiento de un reciente memorando de entendimiento bilateral.
El Estrecho de Ormuz vuelve a ser tablero geopolítico y escenario de propaganda: mientras Irán proclama cierres y desafía a Washington, Donald Trump insiste en que Estados Unidos tiene el “control total” del paso marítimo más sensible del planeta, mezclando mensaje de fuerza con advertencias veladas.
Versión Trump: control absoluto y amenaza latente
Desde la Casa Blanca, Trump martilla la misma idea: “Tenemos el control total del estrecho; contamos con una armada capaz de imponer un bloqueo. Creo que nuestro bloqueo tuvo más impacto que lanzar bombas”1. El relato oficial presenta a la Armada estadounidense como dueña del tablero, minimizando la capacidad de Irán de cerrar efectivamente la ruta.
La narrativa se refuerza con el vicepresidente JD Vance, que desde Suiza —donde se negocia con Teherán— asegura que los mercantes siguen cruzando usando rutas y canales alternativos2. Trump, además, blande el memorando de entendimiento bilateral firmado la semana pasada como ultimátum: “Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer”2.
Versión crítica: confusión, riesgo y factor Israel
Los medios críticos subrayan la brecha entre el discurso triunfalista y la realidad confusa en el estrecho, “pese a la confusión que rodea actualmente la situación en el paso marítimo, después de que Teherán asegurara que lo ha vuelto a cerrar”1. Apuntan además a un tercer actor incómodo: Israel. La postura del gobierno de Benjamín Netanyahu, que “no retirará tropas de las zonas ocupadas en el sur de el Líbano”, se presenta como un factor que “podría seguir complicando las negociaciones con Teherán”1.
Así, mientras la Casa Blanca vende control y disuasión, la prensa opositora ve un equilibrio frágil: un estrecho que no está tan cerrado como dice Irán ni tan bajo control como presume Trump, con Israel moviendo piezas que pueden hacer descarrilar en cualquier momento los 60 días de tregua nuclear pactados.