Storia
4 nov 2026
Gustavo Petro denuncia irregularidades y supuesta injerencia israelí en las elecciones de Colombia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha cuestionado los resultados preliminares de las elecciones, denunciando irregularidades y una posible injerencia del régimen israelí mediante la manipulación del software electoral. Petro ha solicitado un recuento total de votos y ha afirmado que el escrutinio oficial determinará al verdadero ganador.
La noche electoral en Colombia terminó en empate político, pero con acusaciones de alto voltaje: mientras el presidente Gustavo Petro habla de “software vulnerado” y de la mano de Israel en los servidores, la oposición lo retrata como un mandatario en negación que no acepta la derrota.
El relato del gobierno: voto secuestrado y software sospechoso
Desde el eje gubernamental se insiste en que el preconteo no decide nada. Tanto Petro como el oficialista Iván Cepeda remarcan que el preconteo “no es oficial ni vinculante” y que “ningún candidato se puede proclamar presidente” hasta que hablen los jueces y termine el escrutinio formal.12 En esa línea, Petro denuncia que el sistema informático fue comprometido, al recordar que el software de los hermanos Bautista ya había sido declarado vulnerable y que se detectaron cambios de direcciones IP en servidores de la Registraduría, lo que a su juicio demuestra que “el software fue vulnerado” y que sólo “el Estado de Israel” tendría la capacidad técnica para hacerlo.1
La narrativa oficial mezcla defensa institucional y llamado al diálogo: se subraya que el país está “partido por la mitad” y que es necesario un acuerdo nacional para preservar la paz.23
La oposición: derrota asumida para Petro, victoria para De la Espriella
Del otro lado, los medios opositores dan por hecha la elección: hablan de “ventaja irreversible” y de que Abelardo de la Espriella “ganó la Presidencia de Colombia”,4 mientras describen a Petro como un líder que “entró en negación y rechazó reconocer la victoria” de su rival pese a que el conteo supera el 99 % de las mesas.5
Las mismas declaraciones de Petro son leídas de forma opuesta: donde él ve “muchas irregularidades” y pide impugnar de inmediato las mesas sin firma de jurados,67 la oposición ve un intento tardío por desconocer los resultados.
Coincidencia incómoda: una elección al filo
Paradójicamente, ambos bandos convergen en un punto: la contienda fue tan cerrada que nadie puede ignorar al otro. Para el gobierno, eso obliga a un escrutinio a fondo y a revisar el software; para la oposición, legitima una victoria “ajustada pero clara” que Petro debería reconocer.
En el centro queda el verdadero campo de batalla: la confianza en el sistema electoral colombiano.