La libertad no se declama: se ejerce

Hay épocas en las que la estupidez humana parece un accidente y hay otras, como la nuestra, en las que parece haberse convertido en programa de gobierno.

La libertad no se declama: se ejerce

TL;DR

  • La civilización moderna ha avanzado tecnológicamente pero ha fallado en gobernarse con dignidad, priorizando la técnica sobre la conciencia.
  • El poder que no se orienta a la reconstrucción degenera inevitablemente en ruina organizada.
  • No hay revolución donde se ha extinguido la libertad; puede haber aparato, propaganda y consignas, pero sin libertad no hay revolución.
  • La pusilanimidad de quienes dicen querer recuperar la libertad, pero actúan con prudencia burocrática, es exasperante.
  • La libertad jamás ha sido obra de los tímidos; llamar a las cosas por su nombre es crucial para evitar la servidumbre.
  • La democracia y la libertad se repiten mecánicamente, pero su ejercicio escasea.
  • El legado bolivariano ha sido profanado al convertirse en coartada para la mediocridad y el interés personal.
  • Las épocas de envilecimiento se corrigen con verdad, razón y coraje, no con ternura retórica.
  • Se necesita una renovación de cuadros, ideas, lenguaje político y moral, abandonando consignas vacías y cobardía.
  • La libertad se ejerce, no se proclama; la democracia no es un vestuario ni la soberanía un teatro.