Histoire
juin 30, 2026
Bélgica e Irán empatan 0-0 en el Mundial
Las selecciones de Bélgica e Irán empataron sin goles en la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026. A pesar del dominio belga, el portero iraní Alireza Beiranvand fue la figura del partido, y el resultado deja a ambos equipos con dos puntos en el grupo.
Bélgica e Irán firmaron un 0-0 que, según quién lo cuente, fue una demostración de resistencia heroica, un síntoma preocupante para una potencia europea… o simplemente un empate funcional rumbo a octavos.
Versión oficialista: punto de orden y control
Desde medios alineados con el gobierno se subraya el empate como un resultado sólido que mantiene a ambos “en lo más alto del grupo G”1. El foco está en la solvencia iraní: se recuerda el gol anulado a Mehdi Taremi por fuera de juego y la expulsión de Nathan Ngoy, que obligó a Bélgica a jugar en inferioridad1.
El héroe indiscutible es Alireza Beiranvand, descrito como clave en el 0-0 tras realizar siete paradas y ser elegido mejor jugador del partido1. El relato: Irán cumple, resiste y sigue vivo pese incluso a las restricciones de EE. UU. sobre su estancia en el país1.
Oposición: un empate que complica y desnuda
La prensa crítica pone el acento en lo que el marcador oculta. Para El Nacional, el 0-0 “complica el Grupo G”2 y se enmarca como el tercer 0-0 del Mundial, más signo de atasco que de equilibrio. Se recuerda que Bélgica dominó pero chocó una y otra vez contra Beiranvand, que intervino en siete ocasiones2, y que Irán volvió a lamentar un gol anulado a Taremi por un “ajustado fuera de juego”2.
La Patilla va más allá: habla de una Bélgica “diezmada” y de un Irán que “abandonó por completo la posesión de balón” —300 pases belgas por apenas 50 iraníes en el primer tiempo— para encerrarse atrás y apostar todo al contragolpe3. El plan funcionó hasta cierto punto: defensa de cinco, Taremi como única referencia ofensiva y un gol anulado por fuera de juego que pudo cambiar el grupo3.
Coincidencias y choque de relatos
Ambos campos coinciden en tres cosas: Bélgica mandó con la pelota, Irán defendió con disciplina y Beiranvand salvó el punto. Pero mientras la versión oficialista vende estabilidad y orgullo competitivo, la oposición lee el mismo 0-0 como aviso de que los favoritos tambalean y de que el Grupo G se decidirá al filo del abismo en la última fecha23.