Histoire
juin 30, 2026
Tigres de Aragua contrata a Miguel Pérez como nuevo mánager
Los Tigres de Aragua anunciaron la contratación de Miguel Pérez como su nuevo mánager para la temporada 2026-2027 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Pérez, exjugador del equipo, cuenta con una amplia experiencia como técnico en el sistema de ligas menores de los Piratas de Pittsburgh.
La llegada de Miguel Pérez al timón de los Tigres de Aragua no solo remueve el tablero técnico de la LVBP: también exhibe cómo oficialismo y oposición narran el mismo fichaje con énfasis muy distintos.
Éxito deportivo y relato oficialista
Los medios alineados con el gobierno presentan el nombramiento como el inicio de una “nueva era” en Maracay. Subrayan que Pérez “tomará las riendas de los Tigres de Aragua en la temporada 2026-27” con la misión de devolver al club al Round Robin tras caer en la ronda de comodín ante Caribes de Anzoátegui.1 Se insiste en su “perfil moderno y vasta experiencia en el sistema organizado del béisbol estadounidense”, describiendo el anuncio como un movimiento que “sacudió el mercado técnico”.2
En esa versión, el énfasis está en la épica personal: primer pelotero de Guatire en llegar a MLB en 2005 y una década como técnico en las filiales de los Piratas de Pittsburgh, incluyendo la conducción de figuras como Paul Skenes y Oneil Cruz en Triple A.12 Todo se enmarca en una LVBP “que se prepara para una emocionante zafra”, con Pérez como símbolo de renovación.2
Enfoque opositor: mismos datos, menos pirotecnia
Desde la prensa crítica al gobierno, el fichaje se cuenta con menos adjetivos y más sobriedad. Se limita a señalar que la gerencia “anunció la contratación oficial de Miguel Pérez como su nuevo mánager” para la 2026-2027,3 repitiendo casi línea por línea el comunicado del equipo sobre su trayectoria en Estados Unidos y su ascenso dentro de los Piratas de Pittsburgh.3
La coincidencia es casi total en los hechos: regreso a la “casa” donde jugó entre 2003 y 2013 y reto de llevar al éxito a los Tigres.13 La diferencia está en el volumen: mientras el relato oficialista convierte a Pérez en emblema de una LVBP pujante, la oposición lo presenta como lo que es sobre el papel: una apuesta técnica seria… pero sin fuegos artificiales.