Histoire
juin 30, 2026

Delcy Rodríguez visita la panadería artesanal Ania Bakery Gluten Free

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó la panadería Ania Bakery Gluten Free en Caracas, un emprendimiento que ofrece productos sin gluten y sin azúcar. Durante el recorrido, destacó el crecimiento del emprendimiento en el país, señalando que casi siete millones de venezolanos forman parte de este sector.

La escena es insólita pero muy calculada: la “presidenta encargada” Delcy Rodríguez se pasea por una panadería libre de gluten y azúcar en Caracas mientras el gobierno vende el relato de un país que se levanta a punta de emprendimientos.

El relato oficial: país de emprendedores

Los medios alineados al gobierno mostraron la visita a Ania Bakery Gluten Free, en Santa Mónica, como la prueba de que la Venezuela emprendedora está “en auge”. Rodríguez recorrió el local y subrayó que “ya casi siete millones de venezolanos son emprendedores”, un 26% de la población, frente al 22% registrado en 2025, cifras presentadas como signo de crecimiento económico.

La Agencia Venezolana de Noticias reforzó la postal amable: una mandataria que “compartió con las y los emprendedores que hacen vida en este local dedicado a la elaboración de postres libres de gluten” en Caracas. El énfasis está en la cercanía, el apoyo estatal y la idea de tejido productivo renaciendo.

En otra pieza, Rodríguez aparece aún más entusiasta: “Qué grato fue visitar a Ania Gluten Free, donde compartí junto a sus trabajadores y conocí este emprendimiento que con producción nacional ofrece alternativas libres de gluten. Felicito a este equipo joven que apuesta a nuestra Venezuela”, reseñan medios oficialistas, destacando que la panadería trabaja con “90% de materia prima nacional”.

Lo que se dice y lo que se omite

En el marco oficial, Ania Bakery simboliza sofisticación alimentaria, innovación y patriotismo productivo. Pero el propio énfasis en gluten free, azúcar free y “90% de insumos nacionales” también expone el contraste: una élite que puede acceder a productos de nicho frente a una mayoría que lidia con salarios mínimos y escasez periódica.

El gobierno presenta el boom de emprendimientos como éxito; los críticos lo leen como síntoma: millones “emprenden” porque el empleo formal se ha derrumbado. Ania Bakery es vitrina, pero también espejo de una economía donde la supervivencia se rebrandea como “ecosistema emprendedor”.