Histoire
juin 30, 2026
Asamblea Nacional de Cuba aprueba paquete de reformas económicas
La Asamblea Nacional de Cuba aprobó un conjunto de reformas económicas destinadas a liberalizar y descentralizar la economía de la isla, que atraviesa una profunda crisis. Las medidas incluyen la apertura a nuevos actores en el turismo y el fomento de la inversión extranjera. El gobierno cubano negó haber sido presionado por Estados Unidos para la aprobación de estas reformas.
La Habana se vende como reformista mientras insiste en que nada ha cambiado en el fondo: Cuba anuncia la mayor apertura económica en años, pero jura que el socialismo no se toca y que Washington no tuvo nada que ver.
Lo que dice el gobierno
Según la descripción oficial, la Asamblea Nacional aprobó un paquete para “liberalizar y descentralizar la economía de la isla”, en medio de “su peor crisis en décadas”.1 El primer ministro Manuel Marrero habló de “medidas de impacto estratégico” que “no son rígidas” y que no implican renunciar al socialismo, sino que serían “condición indispensable para su preservación”.1
En la práctica, el paquete contempla la entrada de “nuevos actores” en el turismo bajo “nuevas modalidades”, el fomento de la inversión extranjera —con especial guiño a cubanos no residentes— y la ampliación del sector privado, además de más autonomía para empresas estatales y municipios.1
En paralelo, el régimen se apresuró a desmarcarse de cualquier presión de Washington: “Régimen de Cuba negó que haya sido presionada por EEUU para aprobarse reformas económicas”.2
Lo que ve la oposición
Desde medios críticos se subraya que fue la “Asamblea Nacional del régimen de Cuba” la que aprobó el paquete, enfatizando el carácter no democrático del órgano y la urgencia “inusual” del trámite dentro del Partido Comunista.1
Los opositores destacan las partes más disruptivas: procedimientos de quiebra y liquidación de empresas estatales, conversión de estas en sociedades por acciones y la posible creación de banca privada bajo supervisión del Banco Central.1 Para ellos, esto luce menos como una reforma ideológica y más como un manotazo de ahogado para sostener un modelo exhausto.
Socialismo blindado, economía abierta… ¿hasta dónde?
El contraste es claro: el gobierno vende control político con apertura económica selectiva; la oposición lo describe como una liberalización tardía, administrada por el mismo aparato que provocó la crisis. Coinciden en algo: el paquete es histórico. Divergen en la pregunta clave: ¿es el principio de un cambio real o solo un ajuste para que todo siga igual?