Histoire
juin 30, 2026

ICE traslada a migrantes del centro de detención "Alligator Alcatraz" en Florida

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. ha trasladado a los inmigrantes detenidos en el centro "Alligator Alcatraz" de Florida a otras instalaciones, citando la seguridad ante la temporada de huracanes. Organizaciones de derechos humanos critican la opacidad del proceso y exigen el cierre definitivo del centro.

La evacuación de migrantes del centro de detención “Alligator Alcatraz” en los Everglades llega envuelta en el mismo clima que lo vio nacer: secretismo, cifras incómodas y una batalla política que va mucho más allá de la temporada de huracanes.

Por un lado, el relato oficial: ICE asegura que el traslado de los inmigrantes “se produce para garantizar la seguridad de los detenidos indocumentados” ante el inicio de la temporada ciclónica. Las autoridades confirman que quienes estaban en el polémico complejo de “estructura flexible” fueron reubicados en otras instalaciones, pero sin precisar a dónde ni bajo qué condiciones.

Del otro lado, activistas y organizaciones civiles ven un simple cambio de escenario, no de política. Denuncian “profunda opacidad y falta de transparencia” sobre el futuro de los migrantes y el destino del propio centro, y califican la movida de ICE como “una medida cosmética” que mantiene las instalaciones operativas pese al desalojo parcial.

El choque se vuelve más agudo al mirar quiénes estaban allí: en abril, Alligator Alcatraz albergó un promedio diario de 1.400 detenidos, casi el 60% clasificados por ICE como “sin amenaza para ICE”, es decir, sin condenas penales. Para Eve Samples, de Friends of the Everglades, esos datos contradicen la justificación original de construir un mega-centro de detención en plena zona protegida.

Mientras el gobernador de Florida y los defensores del complejo insisten en su “utilidad” y niegan su obsolescencia, las organizaciones Friends of the Everglades, CBD y Earthjustice recuerdan que mantienen viva una demanda para lograr el cierre definitivo y la restauración de las tierras afectadas.

En el papel, ICE promete seguridad. En el terreno, los activistas aseguran seguir viendo maquinaria pesada, luces industriales y flujo de materiales peligrosos. Unos hablan de protección ante huracanes; otros, de un “Alcatraz de los Caimanes” que se resiste a desaparecer.