Histoire
juin 30, 2026
Actualización de las elecciones en Perú: Fujimori amplía su ventaja sobre Sánchez
En el recuento de la segunda vuelta presidencial de Perú, la candidata de derecha Keiko Fujimori ha ampliado su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez. Con más del 98% de los votos escrutados, Fujimori lidera por más de 18,000 votos, aunque el resultado final depende de la resolución de actas impugnadas y observadas.
La segunda vuelta en Perú se define por miles de votos, pero se vive como si el país estuviera partido en dos: para unos, Keiko Fujimori ya roza Palacio; para otros, el conteo huele a irregularidades y debe revisarse hasta la última acta.
Los números: ventaja estrecha, relato de victoria
Desde el lado fujimorista, el mensaje es claro: la candidata de derecha “amplió su ventaja sobre Sánchez por 18.832 votos tras 98,59% del escrutinio”1 y luego la brecha llegó a unos 28.500 votos con el 98,94 % contabilizado, lo que la deja “cada vez más cerca de resultar electa”2. La ONPE ya cerró el conteo ordinario; solo faltan las 1.300 actas observadas e impugnadas que los jurados especiales deberán resolver, un trámite que podría tomar semanas3.
En esta narrativa, Fujimori aparece como la candidata disciplinada que respeta las reglas: recuerda que solo pueden recontarse “las actas observadas por la ODPE” y acusa a Juntos por el Perú de no haber “leído mejor la ley y el reglamento”3.
El otro lado: sospechas, recuento y voto exterior
Desde el campamento de Roberto Sánchez, el tono es radicalmente distinto. El izquierdista denuncia “indicios de presuntas irregularidades” en locales donde “no ha habido la transparencia correspondiente”3, acusa a Fuerza Popular de querer “anular los votos del sur” mientras su partido apunta a anomalías en Lima y en el voto exterior y pide anular mesas específicas3. También propuso un recuento conjunto, que Fujimori rechazó3.
Entre viaje familiar y país en vilo
En pleno suspenso, Fujimori salió temporalmente del país para cumplir “una promesa familiar” y acompañar a su hija en un viaje, asegurando que estará fuera “solo por unos días” y en “viaje estrictamente familiar”4. Sus críticos ven desconexión con un país crispado; sus defensores, normalidad en una contienda ya prácticamente decidida en las urnas.
Mientras tanto, Perú vuelve a su patrón de finales fotográficos: como en 2016 y 2021, el próximo presidente podría definirse por unos pocos miles de votos2.