Histoire
juin 30, 2026
Justicia española cita a exmilitar venezolano por causa de lesa humanidad en Argentina
La Audiencia Nacional de España citó al excoronel venezolano Ephraín Enrique Verdú Torrelles para una comparecencia el 10 de junio. La citación responde a una solicitud de extradición de Argentina, donde se le investiga por crímenes de lesa humanidad, incluyendo el asesinato de Geraldine Moreno durante las protestas de 2014.
La batalla por la justicia en el caso del excoronel venezolano Ephraín Enrique Verdú Torrelles se juega en tres canchas a la vez: los tribunales de España, la ofensiva penal de Argentina y la impunidad enquistada en Venezuela. Y todos dicen defender la justicia, pero no todos hablan de lo mismo.
Argentina vs. Venezuela: dos justicias, dos velocidades
En Buenos Aires, el expediente contra el régimen de Nicolás Maduro y varios mandos militares, incluido Verdú, se presenta como ejemplo de justicia universal en acción: procesar crímenes de lesa humanidad “independientemente de dónde se hayan cometido y de la nacionalidad del autor o de la víctima”.1 La causa, impulsada por organizaciones como el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia y la Fundación Clooney para la Justicia, incluye homicidios en contexto de represión y pone en el centro el asesinato de la estudiante Geraldine Moreno en 2014.2
En Venezuela, en cambio, las víctimas chocan contra un muro. “Cuando los tribunales locales se transforman en escudos de los victimarios… la Justicia internacional emerge como el último recurso de supervivencia elemental”, advirtieron 26 ONG venezolanas al pedir a España acelerar la entrega de Verdú.3
España, árbitro incómodo
La Audiencia Nacional ha citado a Verdú para el 10 de junio, paso clave para decidir si lo entrega o no a Argentina.4 Si consiente, la extradición se ejecuta; si se niega, el caso sube a la Sala de lo Penal.5 Para los activistas, no hay margen: conceder la solicitud “no es una opción política, sino un imperativo de justicia universal”.3
Human Rights Watch ve el proceso como una “vía real y significativa hacia la rendición de cuentas” y un test crucial de cooperación internacional.6 InterJust va más lejos: habla del “caso de violaciones de derechos humanos más avanzado del mundo contra perpetradores venezolanos”.7
La calle y las víctimas: la otra voz
Mientras los jueces discuten competencias, la política opositora recuerda el costo humano. “El horror de esa muerte mueve los cimientos”, escribió Edmundo González al hablar de otra víctima bajo custodia del Estado venezolano.
8 Juan Guaidó, amplificando a activistas, resume el reclamo: “No podemos seguir permitiendo que se apaguen más vidas. Exigimos justicia, el respeto a los derechos humanos y el fin de las muertes bajo custodia del Estado”.
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Entre expedientes de 15.000 páginas y madres que llevan años esperando respuestas, España tendrá que decidir si se coloca del lado de la inercia diplomática o de una justicia que, esta vez, quiere cruzar fronteras.