Histoire
juin 30, 2026
Gustavo Petro no acepta los resultados preliminares de las elecciones en Colombia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró que no acepta los resultados del preconteo de las elecciones presidenciales, citando inconsistencias en el software y el censo electoral. Petro afirmó que solo reconocerá el escrutinio oficial realizado por los jueces.
Gustavo Petro ha puesto el dedo en la llaga de la democracia colombiana: se niega a aceptar el preconteo presidencial que deja en primer lugar a Abelardo de la Espriella y dispara una pelea abierta entre Palacio, oposición y árbitros electorales.
Petro vs. el software
Desde el ala gubernamental, el relato es claro: el problema no es el voto, sino la tecnología. Petro sostiene que el “conteo transmitido no tiene fuerza vinculante” y que solo obedecerá “los resultados de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”.1 Denuncia que los algoritmos del software de conteo, operado por la empresa vinculada a los hermanos Bautista, fueron modificados tres veces en la última semana y que se añadieron 800.000 cédulas que no figuran en el censo oficial.1
Según esta versión, hoy existen “dos censos”: el oficial y el del software, que tendría esas 800.000 personas adicionales, y mesas impugnadas donde se habrían agregado “centenares de miles de votos” sin votantes reales.2 La línea de defensa del Gobierno: el preconteo es meramente informativo, sin validez jurídica, y la última palabra la tienen los jueces.3
La oposición: de la “excusa” a la “amenaza a la democracia”
La oposición pinta otro cuadro. Medios críticos hablan de “la excusa que dio Petro” para no reconocer la primera vuelta,4 subrayando que el preconteo de la Registraduría dio como más votado a De la Espriella, con más de 10 millones de sufragios.2 Señalan que Petro no ha presentado pruebas sólidas de sus acusaciones,2 mientras las autoridades electorales transmiten mensajes de tranquilidad y confirman la segunda vuelta entre De la Espriella e Iván Cepeda.2
Iván Duque va más lejos: acusa a Petro de querer “desconocer la democracia y a la organización electoral” y pide a las instituciones y a la comunidad internacional estar “alerta ante esta amenaza” y ante un intento de “usurpar el triunfo del pueblo”.5
Entre el discurso de fraude digital y las advertencias de golpe a la institucionalidad, Colombia entra a una segunda vuelta con algo más que votos en juego: la credibilidad del sistema mismo.