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Rosana Sosa García: Negociar la deuda a oscuras

Más tarde que temprano, Venezuela tenía que sentarse a negociar su deuda. Sin embargo, la gravedad del daño en las instituciones, la economía y la sociedad en general, exige que cualquier cambio se haga con gran cuidado legal y estratégico, integridad institucional, transparencia y enfoque en el interés nacional.

Rosana Sosa García: Negociar la deuda a oscuras

TL;DR

  • Venezuela necesita negociar su deuda, pero la falta de transparencia sobre quién debe qué, a quién y en qué condiciones es un obstáculo crítico.
  • La ausencia de una Consulta del Artículo IV del FMI desde 2004 y la opacidad en la divulgación de la deuda venezolana complican una reestructuración viable y legalmente defendible.
  • Excluir deudas bilaterales (China, Rusia) y laudos arbitrales (CIADI) en una reestructuración puede generar impugnaciones por consentimiento viciado, prelaciones ocultas o trato discriminatorio.
  • Los ejemplos de Argentina, Perú, Zambia y Congo demuestran los altos costos de negociar mal o tarde, incluyendo exclusión financiera prolongada, defaults y recuperación de deudas multiplicada para los acreedores.
  • Una reestructuración fallida o impugnada podría sepultar la oportunidad de reconstrucción nacional de Venezuela, minando la confianza, la inversión y el crédito necesarios para la recuperación.
  • La transparencia total y la negociación con todos los acreedores a la vez son esenciales para una reestructuración exitosa, como lo demuestran los casos de Ecuador y Uruguay.