La quimera salarial

Corría el mes de abril del año 1991, yo era un escribiente en un Tribunal Laboral caraqueño, un muchacho a punto de graduarse de abogado. Por razones más que obvias, el tema de la inminente entrada en vigencia de la nueva Ley del Trabajo estaba en boca de todos, siendo el quebradero de cabeza de unos y la esperanza de otros, por factores tales como la retroactividad de las prestaciones sociales. Pero, después de todo, Caldera era el padre, el ideólogo del nuevo proyecto de ley orgánica aprobado en diciembre.¿Qué podría salir mal? Pues muchas cosas, pero, para entenderlas bajo la óptica del presente debemos pasarla por el lente del pasado. Si bien es cierto, fue el debut del acuerdo tripartito entre los principales actores CTV y Fedecámaras, contando con la participación del Estado como interventor de buena fe, el resultado fue un magro salario mínimo urbano que subió a 6.000 bolívares y el rural a 4.500 bolívares, el equivalente a 110 y 83 dólares americanos, respectivamente, calculados a la tasa de cambio de 54,28 bolívares por dólar.

La quimera salarial

TL;DR

  • En abril de 1991, se discutía la inminente entrada en vigencia de la nueva Ley del Trabajo.
  • Caldera fue el ideólogo del proyecto de ley orgánica aprobado en diciembre.
  • Fue el debut del acuerdo tripartito entre CTV, Fedecámaras y el Estado.
  • El salario mínimo urbano se fijó en 6.000 bolívares y el rural en 4.500 bolívares.