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Mérida vive la fiebre mundialista entre apagones e intercambios de barajitas
La fiebre del Mundial 2026 se ha apoderado de cada rincón de la ciudad de Mérida. Sin importar la edad, la pasión por el fútbol se siente a flor de piel, transformando el ritmo cotidiano de los ciudadanos en una cuenta regresiva cargada de entusiasmo hacia la máxima cita deportiva. La atmósfera de fiesta se refleja en el comercio local, donde las promociones son visibles en las calles: las franelas imitación de las selecciones participantes tienen un costo de 20 dólares si el pago se realiza en divisa, o 30 dólares si se cancela al cambio oficial en bolívares. La gran protagonista de la temporada es la colección oficial de Panini, y llenar el álbum se ha convertido en una verdadera hazaña para los aficionados, quienes desde hace semanas dedican sus días a la búsqueda minuciosa de las barajitas del coleccionable. En varios centros comerciales y espacios públicos se han consolidado como puntos de encuentro donde coleccionistas de todas las edades se reúnen para intercambiar sus barajitas repetidas, negociar faltantes y compartir la emoción de cada cromo. Esta aventura del coleccionable también tiene su costo: el sobre individual de barajitas a 2,20 dólares, el álbum de tapa blanda a 7 dólares, el de tapa dura a 25 dólares y la edición tapa dura Gold a 30 dólares. Más allá de las barajitas, en algunos espacios públicos de la ciudad se han habilitado pantallas gigantes para que los aficionados disfruten de los juegos a cielo abierto, como es el caso de la emblemática plaza Las Heroínas. Por otro lado, muchas familias prefieren quedarse en casa, pese a que en ocasiones la inestabilidad o suspensión total del servicio eléctrico les ha hecho pasar un mal rato al dejarlos a oscuras. Por eso algunos recurren a reunirse en fuentes de soda o lugares nocturnos donde garantizan el suministro eléctrico con plantas generadoras. Estos lugares no solo funcionan como escenarios para ver los partidos, sino que se han convertido en verdaderos puntos de reencuentro social, donde la gente se une para celebrar su afición por el fútbol.

TL;DR
- Mérida experimenta la fiebre del Mundial 2026 con entusiasmo generalizado.
- El comercio local ofrece franelas y promociones relacionadas con el evento.
- Llenar el álbum oficial de Panini se ha convertido en una actividad principal, con puntos de intercambio de barajitas.
- Los precios de los artículos del Mundial varían según el tipo de pago y la edición.
- Se han instalado pantallas gigantes en plazas públicas para ver los partidos.
- Algunos ciudadanos prefieren ver los juegos en casa, pero los apagones afectan la experiencia.
- Fuentes de soda y locales nocturnos con generadores eléctricos son puntos de reunión para ver los partidos.
- Estos lugares sirven como escenarios para ver juegos y como puntos de reencuentro social.