La protesta como delito: el mayor bloqueo a cualquier transición
Los trabajadores venezolanos salieron a ejercer su legítimo derecho a la protesta, manifestaron su inconformidad con el nivel de vida al que hoy pueden aspirar y exigieron que el aumento salarial fuese significativo, pero, ¿cuál fue la respuesta del gobierno de Delcy? Violencia, represión, detenciones, símbolos asociados al chavismo, piquetes impidiendo que la marcha llegara a su destino y la incómoda sensación de revivir los recuerdos de 2014 y 2017. No sé ustedes, pero en lo personal no espero que los actores que aún permanecen en el poder se conviertan en las figuras más condescendientes y amables de nuestra historia republicana, sin embargo, un poco de cordura y control de su instinto represivo sería un buen paso para cualquier proceso de transición.

TL;DR
- Los trabajadores venezolanos protestaron por salarios dignos y se encontraron con violencia y represión por parte del gobierno.
- La criminalización de las protestas envía un mensaje de que la manifestación ciudadana es vista como una amenaza.
- Las transiciones democráticas históricamente nacen del conflicto social y la protesta es su antesala, no un obstáculo.
- La represión busca disuadir colectivamente, aumentando el costo de movilizarse y disminuyendo futuras protestas.
- Responder a demandas salariales con represión erosiona el capital social y la capacidad de articulación colectiva de la ciudadanía.