Las remesas sostienen economías, pero vacían hogares
De acuerdo con Naciones Unidas, más de 43 millones de latinoamericanos viven fuera de su país de origen, casi el doble que a inicios de los años noventa. Esto significa que casi uno de cada siete migrantes del mundo proviene de América Latina y el Caribe. Millones de personas abandonan sus países buscando oportunidades que sus economías no pueden ofrecer. Desde Estados Unidos hasta Europa, quienes logran establecerse en el exterior envían dinero a casa y sostienen a sus familias. En términos económicos, el fenómeno parece incluso virtuoso, pues las remesas se han convertido en uno de los flujos financieros más importantes para la región.

TL;DR
- Más de 43 millones de latinoamericanos viven fuera de su país, duplicando la cifra de los noventa.
- Las remesas superaron los 155.000 millones de dólares en 2023, siendo cruciales para las economías locales.
- La migración crea familias transnacionales, con efectos psicológicos negativos en niños y adolescentes por la ausencia parental.
- La separación prolongada debilita la supervisión familiar, el acompañamiento escolar y la autoridad afectiva, afectando el rendimiento académico y las expectativas de futuro.
- La fragmentación familiar se identifica como un factor relevante en la salud mental juvenil y puede aumentar factores de riesgo frente al crimen organizado en comunidades vulnerables.
- El crimen organizado recluta jóvenes en entornos con falta de oportunidades, debilidad institucional y entornos sociales vulnerables, donde la estructura familiar debilitada es una barrera menos.
- América Latina enfrenta el dilema de la migración como válvula de escape económica frente al creciente costo social en la cohesión familiar, educación, salud mental y seguridad.