La Contraloría: el poder necesario para la transición venezolana
En Venezuela, cada vez que se habla de transición y reinstitucionalización, el debate gira casi automáticamente en torno al árbitro electoral, el sistema judicial o el Ministerio Público. Es lógico: sin un Consejo Nacional Electoral confiable, sin jueces independientes y sin fiscales autónomos, no hay democracia posible. Sin embargo, hay un poder del Estado que, más que olvidado, resulta indispensable para que cualquier transición sea sostenible: el poder contralor.

TL;DR
- La Contraloría General de Venezuela ha pasado de ser un órgano de control a una institución irrelevante o usada para abuso político, facilitando la corrupción.
- La falta de un control fiscal interno lleva a la dependencia de auditorías y supervisiones externas, cediendo soberanía y legitimando tutelajes.
- Para una transición sostenible, es imperativo reconstruir un poder contralor autónomo, moderno y eficaz, integrado por talento técnico y dotado de capacidad de auditoría y sanción.
- Un acuerdo nacional para fortalecer la Contraloría evitaría la contratación de firmas de auditoría privadas extranjeras y la necesidad de erogaciones significativas.
- La recuperación del poder contralor es una definición política fundamental para restituir la confianza en el Estado, gestionar lo público con legalidad y eficiencia, y garantizar una transición exitosa.