Historia
junio 30, 2026
Mundial 2026: Brasil remonta y vence a Japón con gol de Martinelli
Brasil avanzó a los octavos de final del Mundial 2026 tras una remontada contra Japón, ganando 2-1 con un gol decisivo de Gabriel Martinelli en el tiempo de compensación. Casemiro había marcado el gol del empate para la selección brasileña en la segunda mitad.
Brasil estuvo a 15 minutos del abismo y terminó celebrando un triunfo épico que lo mete en octavos del Mundial 2026. El 2-1 sobre Japón no solo fue una remontada agónica: abrió una grieta en la lectura del partido entre quienes ven a una potencia en construcción y quienes detectan síntomas de vulnerabilidad.
Mismo partido, dos relatos
Desde medios críticos, la narrativa resalta la hazaña, pero también el sufrimiento innecesario: un Brasil que “levantó el 0-1 en contra anotado por Kaishu Sano para Japón e igualado por Casemiro en el minuto 56” antes del gol decisivo de Martinelli en el 95.1 Se subraya la repetición del drama: Japón vuelve a caer en la fase inmediatamente posterior a grupos, como ya ocurrió en 2022.1
El enfoque oficialista, en cambio, enmarca el choque como vitrina del poderío brasileño. Presenta el duelo como un pulso entre “la calidad colectiva frente a la individual con figuras como Vinicíus Jr, Endrick, Neymar, Lucas Paquetá y Casemiro”,2 y recalca que, al final, “la magia del Scratch Du Oro predominó y catapultó a Brasil a los octavos de final”.2
Error, reacción y relato
Ambas miradas coinciden en el punto de partida: un “error en la defensa de Brasil, donde Danilo regaló el balón” para que Kaishu Sano adelantara a Japón al 29.2 También comparten el reconocimiento a la jerarquía en la respuesta: el centro de Gabriel Magalhães y el cabezazo de Casemiro para empatar,12 y el gol “en el último suspiro” de Martinelli que certifica la remontada.2
La diferencia está en el énfasis: para unos, “Martinelli culminó la remontada de Brasil para vencer a Japón y avanzar a octavos” en un partido que expuso fallas estructurales;1 para otros, fue la confirmación de que, aun cuando sufre, el pentacampeón sigue sabiendo cómo sobrevivir a los sustos mundialistas.2