Historia
junio 30, 2026

Colombia: Abelardo De la Espriella e Iván Cepeda se enfrentarán en segunda vuelta

La segunda vuelta presidencial en Colombia enfrentará al abogado de extrema derecha Abelardo De la Espriella contra el filósofo de izquierda Iván Cepeda. La contienda se presenta como un duelo ideológico en un país polarizado, donde los candidatos debaten propuestas económicas y de seguridad.

La segunda vuelta en Colombia no es solo una elección: es un referéndum sobre qué miedo pesa más, el económico o el político. De un lado, el abogado Abelardo De la Espriella; del otro, el filósofo Iván Cepeda. En la mitad, un país exhausto, polarizado y con el centro convertido en botín.

Mercados vs. Estado: dos brújulas económicas

Desde la oposición analítica, la brecha entre modelos se pinta en blanco y negro. De la Espriella encarna la “recuperación de la confianza inversionista, la disciplina fiscal, el fortalecimiento de la seguridad y la promoción de la iniciativa privada” como receta para volver al crecimiento y bajar la incertidumbre. La prueba de fuego, dicen, fue la primera vuelta: el peso se fortaleció, los bonos subieron y el riesgo país cayó tras su pase al balotaje.

Cepeda, en cambio, aparece descrito como el apóstol de “una mayor intervención estatal y una concepción controlista del desarrollo”. Sus propuestas buscan responder a demandas sociales, pero la crítica opositora duda de su capacidad para manejar “déficit fiscal preocupante, deuda pública creciente, inflación persistente y bajo crecimiento”.

Miedo a la dictadura vs. miedo al ajuste

Otra vertiente opositora pone el énfasis en el voto del miedo: la mayoría habría escogido a De la Espriella “por el temor de terminar siendo rehén de una dictadura”, asociando la reelección del proyecto de izquierda con la “violencia criminal” y un “averno político” vinculado a la experiencia venezolana. De la Espriella es presentado como quien puede “ponerles el coto definitivo” a esas derivas, apoyado por un votante uribista que se desplazó hacia su figura.

Desde la otra orilla ideológica —no representada en estas columnas— la narrativa es previsible: Cepeda como dique frente a una extrema derecha que amenaza derechos y acuerdos de paz, y la intervención estatal como escudo frente al ajuste y al mercado desbocado.

El centro como juez final

Más allá del ruido, los números mandan. De la Espriella llega a la segunda vuelta con 43,7% frente al 40,9% de Cepeda, en un mapa que reproduce la geografía del plebiscito de paz de 2016. Los 2,6 millones de votos de Paloma Valencia y Sergio Fajardo son ahora el botín que ambos codician, con afinidad “natural” del uribismo hacia De la Espriella, pero con un electorado de centro que también fue crucial para sostener la base de Cepeda.

Entre el miedo a la deriva autoritaria y el miedo al desorden macroeconómico, Colombia entra en su segunda vuelta como lo que es: un país dividido… y obligado a escoger.

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