Historia
junio 30, 2026

Denuncian derrame de petróleo en el río Portuguesa

Productores y comunidades rurales de los municipios Guanare y Papelón, en el estado Portuguesa, alertaron sobre un presunto derrame de petróleo en el río Portuguesa. Representantes de Pdvsa y el Ministerio de Ecosocialismo confirmaron una fuga en un oleoducto y aseguraron que se iniciaron las labores de contención y reparación.

La misma mancha de crudo en el río Portuguesa se mira muy distinta según quién la cuente: para las comunidades es una amenaza existencial; para las autoridades, una contingencia “bajo control”.

Comunidades: daño “irreversible” y sustento en juego

Desde el caserío El Chaparral y otras comunidades de Guanare y Papelón, vecinos y productores hablan de “presunto derrame petrolero” y difunden videos de manchas oscuras sobre el agua. Denuncian que el crudo ya recorre varios tramos del río, salpica zonas agrícolas y pone en jaque cultivos de cereales, caña de azúcar y la cría de ganado, además de la pesca artesanal que sostiene a cientos de familias.

En esta versión, Pdvsa no es un actor diligente, sino la posible fuente del problema: una tubería proveniente de la estación San Silvestre habría roto y estaría contaminando una de las principales arterias hídricas de la región llanera.

Gobierno: plan “sólido y efectivo” y llamado a la calma

El relato oficial arranca en el mismo punto —ruptura de un oleoducto de Pdvsa que cruza el Portuguesa— pero cambia de tono: se subraya que los técnicos cerraron válvulas, confirmaron el origen del derrame y activaron un plan de contingencia para contener la mancha.

El director regional de Ecosocialismo califica la respuesta como un plan “sólido y efectivo” orientado a proteger salud y ambiente, y pide a productores y vecinos “mantener la calma y confiar” en el trabajo profesional del equipo técnico y de la industria petrolera. Habla de personal y cuerpos de seguridad desplegados para “remediar la situación”, limpiar y restaurar el ecosistema, aunque admite que aún no se conoce la magnitud real del daño.

Coincidencias y silencios

Ambos bandos admiten lo esencial: hubo derrame, proviene de Pdvsa y amenaza una zona clave para la producción de alimentos. La grieta está en el enfoque: mientras las comunidades temen un impacto “irreversible” y exigen más que promesas, el gobierno vende control y eficacia en medio de un daño ecológico todavía sin cifras.