Historia
junio 30, 2026

EE. UU. realiza ataques aéreos contra Irán en respuesta a "agresiones"

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) llevó a cabo una serie de ataques contra múltiples objetivos en Irán, incluyendo sistemas de defensa aérea y vigilancia. Las acciones fueron descritas como una respuesta de autodefensa a "agresiones injustificadas", incluido el presunto derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz.

Estados Unidos dice que se defiende; Irán jura que responderá; y ambos convierten el estrecho de Ormuz en rehén de su pulso militar. El derribo de un helicóptero Apache ha desatado la mayor noche de bombardeos desde el alto el fuego de abril, mientras la diplomacia queda reducida a ruido de fondo.

Washington: “autodefensa” a golpe de misiles

El Comando Central de EE. UU. presentó la operación como una serie de “bombardeos de defensa propia” contra “múltiples objetivos” en Irán, ordenados por Donald Trump y dirigidos a sistemas de vigilancia, comunicaciones y defensa aérea cerca del estrecho de Ormuz. El Pentágono insiste en que se trata de una respuesta “proporcional” a “agresiones injustificadas y continuas” tras el derribo del Apache, cuyos dos tripulantes fueron rescatados con vida.

El mensaje político es de fuerza: Trump prometió que atacaría “con dureza” y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, remató que golpearían “con fuerza esta noche”. El CENTCOM admite haber concentrado el fuego en radares y baterías antiaéreas en la provincia de Hormozgán y alrededores de Ormuz, bajo el paraguas de la “autodefensa”.

Irán: soberanía violada y promesa de represalias

Desde Teherán, el relato es el inverso: el helicóptero habría violado su espacio aéreo y fue abatido en “legítima defensa”, mientras los bombardeos estadounidenses rompen unilateralmente la tregua y se interpretan como “criminal barbaridad”. El canciller Abás Araqchí advirtió que “no dejarán ningún ataque ni amenaza sin respuesta” y acusó a Washington de “poner a prueba la determinación” iraní.

La réplica no se queda en las palabras: Teherán asegura haber atacado bases estadounidenses en Jordania, Baréin y otros puntos de Asia Occidental, y su mando militar anunció el cierre completo del estrecho de Ormuz, prohibiendo el paso de cualquier embarcación, incluidos petroleros.

Entre guerra abierta y negociación exprés

Mientras caen las bombas, Trump presume de haber hablado directamente con oficiales iraníes desde la sala de crisis de la Casa Blanca para exigir que acepten sus términos de negociación. Llega a prometer que podría lograr un acuerdo “en dos o tres días”, incluso cuando ordena nuevos ataques “adicionales” que violan el alto el fuego.

Los medios críticos subrayan la incoherencia de una Casa Blanca que negocia con una mano y bombardea con la otra, y advierten de que la combinación de bloqueo naval estadounidense y cierre iraní de Ormuz ya no es solo una crisis regional: es una amenaza directa al mercado energético global.

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