Historia
junio 30, 2026
ONG denuncian allanamiento y detenciones en un local LGTBI en Lara
Diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) en Venezuela denunciaron un allanamiento ilegal y la detención de al menos 33 hombres en un local LGTBI en Barquisimeto por parte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Las ONG calificaron el hecho como una política de criminalización y exigieron una investigación exhaustiva.
Un operativo policial en un local LGTBI de Barquisimeto terminó en 33 detenciones y una acusación explosiva: las ONG hablan de “criminalización de la homosexualidad”, mientras el Estado guarda silencio y deja que hablen los golpes.
ONG vs. lógica de “orden público”
Desde el lado de las organizaciones de derechos humanos, el relato es nítido: allanamiento ilegal, extorsión y detenciones arbitrarias por parte de funcionarios de la PNB vestidos de civil en un local de entretenimiento LGBTIQ+ en Lara.1 Para el Observatorio Venezolano de Violencias LGBTIQ+, Caleidoscopio Humano y el Movimiento SOMOS, lo ocurrido no es un exceso aislado, sino una “política de criminalización” que ya suma al menos seis allanamientos a locales similares y múltiples detenciones por expresión de género u orientación sexual.2
Las ONG denuncian que los agentes llegaron a acusar a los presentes de “ejercer el delito de la homosexualidad”, una figura inexistente en la ley venezolana, pero muy viva en el imaginario represivo.1 Y subrayan el daño social: el operativo “criminaliza y somete a la humillación pública” a los 33 hombres, exponiendo su orientación sexual ante familiares y amigos.3
Continuidad o coincidencia
Las organizaciones conectan este caso con el de julio de 2023 en Carabobo, donde también 33 hombres fueron detenidos en un local LGTBI y acusados de “ultraje al pudor” y otros delitos antes de ser excarcelados tras protestas.2 Para ellas, la repetición de cifras y escenario es prueba de un patrón, no de coincidencias.
Mientras exigen una “investigación inmediata y exhaustiva” y el cese de la “violencia institucional y la criminalización de la diversidad sexual y de género”,2 el contraste más contundente es precisamente lo que falta: una versión oficial detallada, pública y verificable que explique por qué, una vez más, un local LGTBI termina tratado como escena del crimen.