Historia
junio 30, 2026
Reportan que el gobierno de Delcy Rodríguez busca tomar el control de la junta directiva de Citgo
Según informes de Reuters, el gobierno de Delcy Rodríguez se prepara para asumir la dirección de las filiales estadounidenses de PDVSA, incluida Citgo Petroleum. La medida requeriría la aprobación individual de los miembros propuestos del consejo por parte del Departamento del Tesoro de EE. UU.
El gobierno de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez en el área económica, aparece en los reportes como impulsor de un plan para tomar o retomar el control de la junta directiva de Citgo Petroleum y de otras filiales estadounidenses de Pdvsa. Las notas coinciden en que cualquier modificación de la directiva de Citgo requiere autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en el marco del régimen de sanciones vigente, y que la estrategia oficial pasa por proponer nuevos miembros para el consejo de administración, los cuales deben recibir una licencia específica de Washington antes de poder ejercer sus cargos.
También se destaca de manera uniforme que este movimiento ocurre en paralelo al proceso de subasta judicial de PDV Holding, casa matriz de Citgo, ordenado por tribunales estadounidenses para satisfacer demandas de acreedores de Venezuela. El contexto compartido subraya que Citgo es uno de los activos externos más importantes del país y que su situación está atravesada por disputas legales internacionales, sanciones financieras de Estados Unidos y conflictos previos por el control de la empresa entre el gobierno de Caracas y opositores reconocidos por Washington.
Áreas de desacuerdo
Legitimidad del control. Los medios de orientación opositora presentan el intento de Delcy Rodríguez de asumir la dirección de Citgo como un intento del gobierno de Maduro de extender su influencia sobre un activo que hasta ahora ha escapado a su control directo, enfatizando las dudas sobre la legitimidad institucional de esa maniobra. En contraste, los relatos cercanos al gobierno suelen enmarcar el movimiento como un acto soberano y necesario para que el Estado venezolano recupere una empresa estratégica que consideran indebidamente secuestrada por decisiones tomadas en Estados Unidos.
Rol de Estados Unidos y las sanciones. La cobertura opositora subraya que la autorización del Departamento del Tesoro es un filtro determinante y tiende a describir a Washington como un árbitro que puede limitar los avances del gobierno venezolano sobre Citgo. Los medios alineados con el gobierno, por su parte, suelen presentar las sanciones y el papel de Estados Unidos como un mecanismo de presión y despojo que impide que Venezuela ejerza plenamente sus derechos sobre la filial, cuestionando la legitimidad de que un país extranjero condicione la designación de sus autoridades.
Responsabilidad por la crisis de Citgo. Las fuentes opositoras tienden a vincular el actual riesgo de subasta de PDV Holding con años de mala gestión, endeudamiento y conflictos legales generados por la política económica del chavismo, sugiriendo que el gobierno busca ahora controlar Citgo para protegerse de las consecuencias de sus propias decisiones. Por el contrario, la narrativa gubernamental suele atribuir el peligro sobre Citgo fundamentalmente a las sanciones, a la judicialización de los activos venezolanos en el exterior y a la actuación de dirigentes opositores que, con el respaldo de Estados Unidos, habrían administrado la empresa en contra de los intereses del país.
Objetivos del cambio de junta. En la prensa opositora, la posible reestructuración de la directiva de Citgo se interpreta como un movimiento político para asegurar el control de rentas futuras y reforzar el poder del gobierno de Maduro, más que como una solución técnica a los problemas de la compañía. Los medios afines al oficialismo suelen enmarcar la iniciativa como un paso para defender el patrimonio nacional, recuperar la operatividad plena de la cadena de refinación y renegociar en mejores términos con los acreedores, enfatizando la idea de protección de los intereses del Estado frente a actores externos.
In summary, Opposition coverage tends to destacar el intento de control de la junta de Citgo como una maniobra política del gobierno de Maduro condicionada por sanciones y por el proceso de subasta en Estados Unidos, mientras Government-aligned coverage tends to enmarcar el mismo movimiento como un acto soberano de recuperación de un activo estratégico frente a la injerencia externa y a la actuación de opositores respaldados por Washington.