Reflexiones sobre “Magnifica Humanitas”
En los años sesenta puedo dar fe que la juventud demócrata cristiana universitaria estudiaba con seriedad las bases doctrinales de su pensamiento y de su acción, en lo cual ocupaba un lugar central la Doctrina Social de la Iglesia y su manifestación más cercana a la temporalidad: las encíclicas papales. Nos formamos en el Instituto de Formación Demócrata Cristiana (Ifedec) y su director era nuestro admirado maestro Arístides Calvani. Recuerdo que seguíamos un texto guía elaborado por Roger Vekemans, que distinguía tres planos en la construcción de nuestro ideario: el plano de la Doctrina, que estudiaba los principios y valores fundamentales; el plano de la Ideología que recogía los planteamientos programáticos del partido, y el plano de la política, entiéndase la praxis de la cotidianidad del quehacer de los hombres y mujeres, líderes y militantes, que conducían la vida del movimiento político, es decir, del partido y sus afiliados, sin descuidar nunca a sus simpatizantes.

TL;DR
- La juventud demócrata cristiana universitaria de los sesenta estudiaba seriamente la Doctrina Social de la Iglesia y encíclicas papales.
- Se formaron en el Instituto de Formación Demócrata Cristiana (Ifedec), con Arístides Calvani como director.
- Utilizaban un texto guía de Roger Vekemans que definía tres planos ideológicos: Doctrina, Ideología y Política.
- El plano de la Doctrina abarcaba principios y valores fundamentales.
- El plano de la Ideología comprendía los planteamientos programáticos del partido.
- El plano de la Política se refería a la praxis cotidiana del movimiento político y sus miembros.