Venezolanos y aliados democráticos: no normalicemos lo ilegal
El mandato popular del 28J y el mandato constitucional se dan la mano. La gente votó por el desalojo del chavismo del poder. La usurpación persistente obliga a todos los venezolanos a actuar en consecuencia.

TL;DR
- La legitimidad en Venezuela proviene de la Constitución y el voto, no de la voluntad de gobiernos extranjeros.
- Se critica el reconocimiento de figuras del régimen chavista por parte de Washington, a pesar de haberlos calificado previamente como ilegítimos y parte de una estructura criminal.
- Las decisiones y nombramientos emanados de un poder ilegítimo son nulos.
- Firmar contratos con el gobierno actual de Venezuela implica hacerlo con una entidad sin legitimidad en el país, a pesar de posibles utilidades tácticas para otros.
- Se advierte que intentar construir estabilidad sobre bases ilegales es de alto riesgo y efímero.
- Es necesaria coherencia y llamar las cosas por su nombre para corregir el rumbo y evitar la fusión de la corrupción chavista con el oportunismo exterior.
- La verdadera cuestión es si los venezolanos siguen siendo dueños de su legitimidad o si esta se decide en Washington.