Las casas azules del Pacífico, otro negociado del gobierno de Petro
En las remotas y húmedas playas de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra han aparecido, casi que en secreto, unas casitas de uniforme color azul y blanco marino, levantadas con una rapidez que desconcierta a los negros e indios del lugar. No son viviendas improvisadas, pero tampoco responden a la tradición constructiva del litoral. Son otra cosa: piezas de un sistema de sustracción del dinero público.

TL;DR
- Han aparecido casas uniformes de color azul y blanco marino en las playas de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, construidas con rapidez y sin seguir la tradición local.
- Estas viviendas forman parte de un programa de vivienda rural que opera a través de un entramado fiduciario, dificultando el seguimiento y diluyendo responsabilidades.
- Las casas son ensambladas con paneles y estructuras prefabricadas, en lugar de utilizar materiales y saberes locales.
- El costo de cada unidad ronda los cien millones de pesos, y su durabilidad se estima entre seis y diez años, especialmente en el clima extremo del Pacífico.
- Existe opacidad en el proceso de construcción, dificultando al ciudadano común conocer quién las construyó, bajo qué condiciones y con qué controles.
- Las casas son criticadas por su estandarización, que puede ser una imposición sobre territorios diversos, y por su aparente rápida degradación.
- Se cuestiona si el sistema, al buscar soluciones rápidas, está reemplazando formas de habitar y vivir tradicionales por otras extrañas y agresivas.