La patria que me ha de dar sepultura: James Rooke, el irlandés que murió por Venezuela
El 25 de julio de 1819, en un pantano de Boyacá, un coronel irlandés recibió un balazo que le destrozó el brazo izquierdo. Al día siguiente, cuando el cirujano se lo amputó sin anestesia, tomó el miembro con su mano derecha, lo levantó sobre su cabeza y gritó: "¡Viva la patria!". Le preguntaron de qué patria hablaba. Respondió: "La que me ha de dar la sepultura". Murió tres días después. Tenía 50 años.

TL;DR
- James Rooke, nacido en Dublín alrededor de 1770, fue un soldado británico que combatió en las Guerras Napoleónicas y alcanzó el rango de mayor.
- Tras las guerras, Rooke se unió en 1818 a la Legión Británica reclutada por Luis López Méndez para luchar por la independencia de América del Sur bajo el mando de Simón Bolívar.
- En la Batalla del Pantano de Vargas (25 de julio de 1819), Rooke fue herido en el codo izquierdo, lo que resultó en la amputación de su brazo.
- Tras la amputación, Rooke declaró que su patria era "La que me ha de dar la sepultura", y murió tres días después, el 28 de julio de 1819, por gangrena.
- Bolívar reconoció a los sobrevivientes de la Legión Británica como "Los Salvadores de mi Nación" y rebautizó el batallón como Albión, en honor a Gran Bretaña.