El verdadero problema
Vuelvo sobre el tema y regresaré tantas veces como sea necesario: hay palabras que delatan más a quien las pronuncia que a quien pretenden herir.

TL;DR
- Utilizar el Síndrome de Down como insulto revela ignorancia sobre la condición y una falta de respeto hacia las personas que la tienen.
- Esta expresión demuestra pobreza moral al sugerir que algunas vidas o condiciones humanas valen menos que otras.
- En una era de conciencia social, la persistencia de tales insultos muestra un progreso tecnológico más rápido que la empatía.
- Las palabras construyen la realidad y banalizar el Síndrome de Down contribuye a perpetuar prejuicios y exclusión.
- El verdadero problema no es la existencia del Síndrome de Down, sino la incapacidad de reconocer la dignidad humana universal.