Argentina: la dictadura y el cine

El pasado martes se cumplieron 50 años del golpe de Estado en Argentina. Estrictamente hablando, el golpe en sí fue incruento. Mucho más el derrumbe más que anunciado de un gobierno inepto política y económicamente que un movimiento espectacular y sangriento. Pero el golpe sinceraba otro secreto a voces: se ilusionaban quienes pensaban en un gobierno moderado que impusiera algo de orden y llamara a elecciones en un plazo prudente. Había llegado la hora de la espada. El terrible legado del periodo era una figura de espanto. La del desaparecido, un zombie jurídico y existencial cuya mejor definición fue la del cinismo mortuorio del dictador Videla: “El desaparecido no tiene entidad. No está ni muerto ni vivo, está desaparecido”.

Argentina: la dictadura y el cine

TL;DR

  • El golpe de Estado de hace 50 años marcó el inicio de un periodo oscuro en Argentina, caracterizado por la figura del desaparecido.
  • El cine ha sido crucial para procesar el trauma de la dictadura, con películas que exploran temas como la apropiación de bebés ('La historia oficial') y los centros de detención clandestinos ('Garage Olimpo', 'La noche de los lápices').
  • Películas recientes como 'Argentina, 1985' y 'Traslados' continúan abordando aspectos sombríos de la dictadura, incluyendo los juicios a las juntas militares y los 'vuelos de la muerte'.
  • La discusión sobre el número de desaparecidos es trivial frente a la gravedad del método represivo implementado por la dictadura.
  • El cine, como el documental venezolano 'Simon', se presenta como una herramienta necesaria para procesar traumas políticos y sociales.