La normalización del poder obsceno

Lo más peligroso del abuso es cuando termina pareciendo normal. Mientras Venezuela atraviesa un proceso de “estabilización” dirigido y condicionado desde Washington, una escena profundamente perturbadora comienza a consolidarse ante los ojos del país y del mundo: quienes participaron activamente en la destrucción institucional, moral y jurídica de la República continúan ejerciendo poder, ocupando cargos públicos y administrando estructuras que jamás debieron conservar. La tragedia venezolana parece haber entrado en una fase todavía más desconcertante: la coexistencia entre un discurso de transición y la permanencia intacta de los operadores fundamentales del sistema que demolió la democracia.

La normalización del poder obsceno

TL;DR

  • La permanencia de quienes destruyeron la institucionalidad venezolana en cargos públicos contradice el discurso de transición democrática.
  • La continuidad de figuras como Caryslia Rodríguez (TSJ) y Elvis Amoroso (CNE) simboliza y opera la perpetuación de un modelo judicial y electoral viciado.
  • La "estabilización" pragmática promovida por EE.UU. se desarrolla sobre una estructura institucional comprometida, impidiendo la soberanía y la restauración del Estado de Derecho.
  • El riesgo principal es que la recuperación económica se logre sin una depuración real, consolidando el autoritarismo bajo nuevas condiciones y normalizando el abuso de poder.