Huyeron de Georgia por miedo y dejaron atrás a sus mascotas: el drama de una familia venezolana
En la memoria reciente de Ingrid Morales, el hogar no se define por un mapa, sino por los sonidos cotidianos que hoy extraña en su improvisado hogar de Valencia, Venezuela. El ruido de las herramientas con las que su esposo, Anderson Parra, regresaba de remodelar cocinas en el condado Clayton, Georgia; las risas de sus hijos Alonso, de 3 años, y Agustín, de apenas 1; y, sobre todo, el jadeo constante de Draco, Pato y Goofy, los tres perros que completaban el ecosistema de una vida construida a base de sacrificios.

TL;DR
- Una pareja venezolana, Ingrid Morales y Anderson Parra, vivía en Georgia con sus dos hijos pequeños y tres perros.
- Anderson fue detenido por una licencia de conducir vencida, lo que activó un proceso migratorio.
- Por miedo a ser separados y perder la custodia de sus hijos, Ingrid decidió autodeportarse a Venezuela.
- La familia tuvo que dejar a sus tres perros atrás debido a las circunstancias y el miedo.
- Anderson fue expulsado a Venezuela en abril, y posteriormente Ingrid y los niños también regresaron a su país natal, donde intentan reconstruir sus vidas.